No pasa de la anécdota, y en algún momento tal vez llegue a formar parte de otro registro inolvidable para la historia del fútbol chaira: en el mismo semestre que Boca no pasó del empate frente a Santamarina y lo mismo aconteció con River ante Alvarado, Racing se dio el lujo de ganarles a sus dos máximos rivales del ámbito regional.
El país futbolero quedó shockeado aquella noche del 3 de febrero de 2012 cuando el equipo de Falcioni con todas sus figuras apenas si puso igualar 1-1 con Ramón Santamarina en Salta, por la Copa Argentina. Michel enmudeció a la multitud bostera en el epílogo del primer tiempo, Roncaglia logró el empate en el segundo. Por penales pasó Boca, que después se quedó con el trofeo.
Algunos días más tarde, el 11 de abril, la gente de Racing copó el estadio “General San Martín†de Tandil para disfrutar de una de las victorias más celebradas en la última década: el 1-0 a Santamarina, con golazo de cabeza de Gastón Valente a los 16m. del segundo tiempo.
No debió pasar mucho tiempo para que otro de sus grandes rivales a nivel regional pasara por una circunstancia semejante. En un contexto mucho más informal, el 1 de agosto Alvarado le empataba 1-1 a River, un amistoso de pretemporada jugada en el predio millonario de Ezeiza. Gabriel Funes Mori marcó para la banda, Julián Pringles en los de Noto.
En este caso, el contrapunto está mucho más fresco. Alvarado vino a Olavarría con todo su poder económico para celebrar el retorno al Argentino A, y regresó a Mar del Plata con una derrota mucho más rotunda de lo que dice el 1-0 del final.
