Los investigadores del crimen de Alberto Castro volvieron este lunes al mediodía a la casa de Pringles casi Bolívar, donde fue asesinado el empleado ferroviario, para realizar nuevas pericias, pues trascendió que el móvil que se está manejando (muerte en ocasión de robo) “no cierra†y siguen otras pistas.
La causa está en manos de la fiscal Viviana Beytía y esta semana sumará instructores y especialistas de la División Homicidios con sede en La Plata, incluyendo una psicóloga, para avanzar en otras hipótesis.
Sucede que el robo no está probado y los investigadores ponen en duda las circunstancias en las que se consumó el asesinato por ahorcamiento del hombre de 55 años en su propia vivienda.
No descartan otras hipótesis que apuntan al entorno de la víctima (no cierra la primera versión de la viuda con las pruebas ni con las declaraciones de testigos) y sobre esa línea la Policía Científica volvió al lugar del crimen, que sigue con custodia, en busca de nuevas pistas.
De todas formas, la carátula de la causa no se modificó y la investigación continúa aún sin un rumbo concreto.
