Luego de que pacientes de Instituto Médico se comunicaran con infoeme.com para detallar que a pesar de que debían ser operados “el cijurano me dijo que no podía intervenir porque Osecac no paga desde abril”, la obra social de los mercantiles respondió a través de su vocero, Guillermo Santellán: “jamás hemos dejado a nadie sin atención; la gente que tiene problemas debe ir a nuestra oficina que allí le solucionaremos el problema de alguna manera”.
Además, Santellán se mostró muy molesto con “los cirujanos que le puedan estar diciendo a nuestros afiliados que nosotros no le pagamos y que por eso no operan: lo que hacen eso en realidad están presionando para cobrar algo ellos, por un tema personal”.
Por eso indicó que “lo que no es cierto es que la obra social esté cortada o haya cancelado todos los pagos; Osecac arrastra hoy ni más ni menos que los mismos problemas que se traen desde 2001, y no hay ninguna situación nueva más complicada que antes”.
“La gente que tenga este tipo de problemas, cuando le nieguen una atención, lo que tiene que hacer es ir a nuestra oficina (Moreno entre General Paz y Coronel Suárez, ex farmacia del Ceco) y allí le daremos una solución; si no es en Instituto en alguna clínica seguramente se podrá operar”, dijo.
“Nuestra obra social no está peor que otras de primer nivel: pagar, paga”, dijo tajante, visiblemente molesto con los médicos que, de acuerdo a las quejas recibidas en este medio, no estarían dando las prestaciones a sus afiliados.
La otra campana: el Instituto
Desde la otra vereda, el director del Instituto Médico de Olavaría Sergio Bugosen le confirmó a infoeme.com que el problema existe, que el lunes baja a la Ciudad una comitiva de la gerenciadora de Osecac para tratar de llegar a un acuerdo y que “para entender el problema de pagos hay que dividir el tema en dos partes”.
El cirujano explicó que “por un lado está el pago de la cápita por afiliados, que Osecac hace a valores históricos porque no los actualiza desde 2001, a pesar de que los costos en personal y en insumos aumentaron un 500% por lo menos”.
Pero a ese desfasaje, Bugosen le agrega otro: “no solamente cambiaron los costos sino que aumentaron los afiliados que deben atenderse; como hubo una especie de revolución productiva, ahora hay muchos más empleados de comercio y afiliados a Osecac que en 2001: nosotros habíamos hecho los cálculos para 20 carpetas (pacientes por historia clínica) por mes y con el crecimiento de padrón hoy tenemos entre 45 a 50 carpetas por mes atendidas en el Instituto”.
El profesional recordó otro dato “el valor de la cápita cae todavía más por otra razón: cada cápita de afiliado debe dividirse por los tres integrantes de grupo familiar promedio, con lo cual el valor final que recibimos por paciente es muy bajo”.
Las “cápitas”, además, son para las prestaciones urgentes e impostergables y de acuerdo a las planillas del Instituto “se vienen pagando con atraso, y creo que el último pago fue en mayo”.
Pero el segundo punto son las “prestaciones extra cápita, que se pagan aparte, y en ellas es donde podemos compensar lo que no ganamos en las cápitas, porque son cirugías o atenciones que se cobran por precio unitario: ésas no se pagan desde abril, y decidimos postergar en este rubro hasta que lleguemos a un nuevo acuerdo”.
Por eso es que el Instituto se ha impuesto un cupo mensual de prestaciones “extra-cápitas”. Así, “cuando llegamos a ese cupo de cuatro o cinco operaciones, como se trata de cuestiones programadas que pueden esperar, las pasamos para otro mes; seguramente la gente que se comunico con ustedes (infoeme.com) es la que pasó para noviembre, porque acabamos de completar el cupo de agosto”.
El acuerdo que destrabe la situación es el que se explorará el lunes con la comitiva de Osecac que llegará este lunes a Olavarría.
“Trataremos de llegar a una solución porque los valores están retrasados pero no solamente para el Instituto Médico de Olavarría, sino para todas las clínicas: como Osecac se aferra a esos números suele pasar que el paciente es trasladado a Buenos Aires y va de clínica en clínica hasta que encuentran un lugar donde acceden a darle la prestación por el valor que está convenido, pero eso no es lo mejor para la gente”, concluyó.
