Con fotografías de sus perros, carteles y pancartas, alrededor de 200 personas participaron este martes de una marcha en Bolívar para exigir respuestas ante la ola de envenenamientos que golpea a la ciudad. La convocatoria se desarrolló en un contexto alarmante: durante 2026 se registraron más de 100 casos de animales envenenados y las víctimas fatales ya superan las 60.
La concentración comenzó a las 13:00 en el Centro Cívico y, media hora después, se inició la movilización. La primera parada fue frente a la comisaría, donde los manifestantes pegaron imágenes de los perros que murieron como consecuencia de los envenenamientos.
Luego de recorrer unos 300 metros, la marcha llegó al Municipio. Allí, los manifestantes volvieron a reclamar respuestas y apuntaron sus pedidos al intendente Eduardo "Bali" Bucca.
Dentro del edificio municipal, una delegación integrada por unas diez personas, entre ellas vecinos afectados y representantes de la Sociedad Amigos Protectores del Animal Abandonado de Bolívar (SAPAAB), fue recibida por la concejal Laura Rodríguez, quien años atrás estuvo al frente de la intendencia durante la licencia del entonces intendente Marcos Pisano. El encuentro se desarrolló en su despacho y tuvo como eje la preocupación por la seguidilla de casos que mantiene en vilo a la comunidad.
Según manifestaron algunos de los participantes al salir de la reunión, desde el Municipio les informaron que se dispondría una recompensa para obtener información que permita identificar a los responsables de los envenenamientos. Además, señalaron que las cámaras de seguridad existentes no han aportado elementos suficientes para esclarecer los hechos.
El reclamo de los vecinos no es nuevo. Desde hace meses vienen denunciando la situación y exigiendo medidas concretas, aunque sostienen que hasta el momento no recibieron respuestas satisfactorias.
Comunicado oficial
Desde el Municipio de Bolívar publicaron un comunicado en el que advirtieron que los episodios de envenenamiento de animales constituyen un delito previsto en la Ley Nacional N.º 14.346 de Malos Tratos y Actos de Crueldad hacia los Animales.
Agregaron que “desde que se tomó conocimiento de los hechos, el Municipio arbitró todos los medios necesarios para intervenir de manera inmediata. A través del área de Zoonosis se realizaron las actuaciones veterinarias correspondientes, que permitieron confirmar que los animales fueron envenenados”.
También puntualizaron que “al constatar que los perros tenían una familia responsable, el Municipio se puso inmediatamente a su disposición, brindándole acompañamiento y toda la colaboración necesaria ante esta dolorosa situación”.
Añadieron que el Municipio trabaja de manera articulada con la Justicia y con todas las áreas competentes para reunir información, prevenir nuevos episodios y procurar que estos actos de crueldad no queden impunes.
(con información de La Mañana)