La noticia del fallecimiento del Indio Solari tomó a Sebastián Benedetti en la previa de la presentación de su libro “Idolos o qué: 70 años de revistas de rock en Argentina”, previsto para la tarde del viernes en la sede de la Facultad de Ciencias Sociales.
Periodista y docente de las Universidades de La Plata y del Centro de la Provincia de Buenos Aires, Benedetti habló sobre la figura de Solari, sin dudas uno de nuestros ídolos populares.
“Las revistas de rock contribuyeron mucho a la formación de estos ídolos, no existiría la música sin los medios que la comunicaron”, abrió la charla Sebastián.
“En ese sentido el Indio fue una figura absolutamente particular desde los comienzos, pensemos que Los Redondos se forman en 1976 en La Plata y ha tenido una relación con los medios muy especial”, describió.
“Con el paso del tiempo Solari se transformó en un personaje tan misterioso como talentoso, es una de las pocas figuras del rock argentino, tal como Spinetta o Charly, que contribuyeron no solo a lo musical, sino a la conformación de la identidad en la cultura rock y por eso golpea tanto la noticia de su muerte”, analizó.
“Creo que cada época en la historia del Indio es muy distinta, en los comienzos allá por los años 80, pero sobre todo en los 90, hubo una transformación de Los Redondos y esa fue una época muy particular en términos sociales y fue la gran explosión popular”, siguió.
“Y a partir de ahí hay algo muy misterioso en la misa, en ese fanatismo, en gente de todo el país que lo transforma en un hecho inédito a nivel global porque no hay otra figura que una vez separada una banda original haya seguido una trayectoria solista aún más masiva que la anterior”, precisó.
“Hay una mezcla de lírica, una poética muy singular que sintonizó con una época y también una vanguardia musical. Siempre hubo una búsqueda de vanguardia en el Indio y sobre todo esa sintonía con la época que lo conectó con diferentes generaciones”, planteó.
“Es una figura llamativa y muy difícil de abordar, y eso lo hace mágico”, consideró Benedetti.
“Los medios de papel ya no tienen la fuerza de antes pero hay una corriente de comunicación musical y artística que sigue vigente y lo que tiene esta historia -de las revistas- de interesante para los que no la vivieron tanto es la conexión afectiva que a lo largo de las épocas han tenido estos medios con los lectores”, repasó.
“No solo era informarse de lo que pasaba con la música sino formarse afectivamente, esas revistas tenían una potencia que excede lo comunicacional”, cerró.