Fue multitudinaria la convocatoria de la marcha "Ni una menos" que se vio en la tarde de este miércoles en Olavarría: en su mayor parte compuesta por mujeres de todas las edades, pero también con la presencia de varones, las columnas se distribuyeron a lo largo de más de cuatro cuadras.
La concentración fue en el Paseo Jesús Mendía, donde se dio lectura a los reclamos y demandas en una fecha que tiene como propósito alertar sobre la violencia que sigue generando asesinatos de mujeres en todo el país. Solo esta semana se registraron tres casos, el de Agostina (14) en Córdoba, el de Dulce (17) en Misiones y el de Noelia (30) en Temperley.
"Mujeres y disidencias estamos en peligro constante por el hecho de sólo existir. Los femicidios son una expresión de una cadena de desigualdades, violencias estructurales y silencios. Seguimos denunciando desde el primer "Ni una menos" que el Estado es responsable, cuando no se toma una denuncia, o no actúa, cuando no se aplican los protocolos existentes de forma inmediata, cuando la política es cómplice y encubre", plantearon.
"Las acciones de la Justicia no se adecúan a la urgencia, cada 30 horas nos matan, pero nuestro reclamo no es solamente por una Justicia más rápida, nos convocamos a discutir qué sistema de justicia necesitamos para garantizar vidas libres de violencia en pleno ejercicio de nuestros derechos y ciudadanía", apuntaron en la previa de la marcha.
Reclamaron un cambio en las formas en las que "se produce justicia" ya que es preciso incorporar más miradas, que contemplen los territorios y las formas de organización comunitaria. "Una Justicia que escuche, proteja y llegue antes de que sea demasiado tarde", resumieron.
"Se cumplen 11 años del primer "Ni una menos" y nos convertimos en marea para exigirle al Estado políticas públicas contra las violencias machistas, logramos algunas conquistas, que hoy tambalean por decisión política del gobierno nacional. Atravesamos un contexto político hostil que nos ataca y nos violenta constantemente. Milei y su gobierno promueven los discursos de odio, niegan la existencia de los femicidios como problemática social y política y sostienen que las políticas de protección y acompañamiento en materia de género son un gasto", describieron.
Repasaron la eliminación de programas con respaldo estatal y la dificultad para proseguir con las políticas que garanticen la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) y la Educación Sexual Integral (ESI). "Por si fuera poco, promueven leyes como la de la senadora Carolina Losada, para proteger violentos y abusadores y perseguir a quienes piden Justicia", advirtieron.
Entre las demandas, pidieron que la Justicia no otorgue la prisión domiciliaria a Juan Horacio Báez, autor del femicidio de Marcela Gómez y condenado en 2024 a 12 años de prisión. La mamá de Marcela, María José Barrera, participó de la marcha y se puso al frente de la primera línea.
La movilización recorrió la calle Vicente López hasta Coronel Suárez y de allí hasta la calle 25 de mayo, ante la Comisaría de la Mujer (ubicada en 25 de mayo entre Coronel Suárez y General Paz) se hizo la lectura de cada una de las víctimas de femicidios de las últimas dos décadas y a cada nombre se respondió ¡Presente! como ya es tradición en estas protestas.
Luego se dirigieron hacia el Paseo Jesús Mendía y allí se dio participación a los familiares de las víctimas para que pudieran expresar sus opiniones y sensaciones ante la fecha. Entre los participantes, habló María José Barrera quien insistió con el pedido para que los jueces no concedan la prisión domiciliaria al asesino de una de sus hijas.