El merendero “Lo de Tato” funciona hace doce años en el barrio Belén, frente a la cancha de fútbol.
Está coordinado por tres personas, Tato, Luján y Alejandra. Como el año pasado hizo mucho frío, para este año programaron techarlo y cerrarlo para que los chicos tengan un espacio adecuado para compartir la merienda.
Luján dialogó con Verte: “Mi pareja es líder barrial del barrio Belén y trabaja desde hace 12 años. Y el proyecto de bioconstrucción nació el año pasado. Porque de estos años fue el más frío y lluvioso y no nos dejaba hacer la actividad con los nenes”.
Explicó que los nenes tienen fútbol los días lunes y miércoles de 17.30 a 19 y se quedan un poquito más. Luego hizo un curso de bioconstrucción, le enseñó a mi pareja cómo era y salió esta iniciativa.
“La gente empezó a apoyar el proyecto. A sumarse, los bancos los hizo un vecino, igual que las mesas. Las piedras que teníamos terminaron ahí abajo para hacer el cimiento”, resumió.
“A veces tenemos 30, 34, 36, según los días. Desde el año pasado se incrementó la cantidad. Van desde 6 años a 14, 15 años y por supuesto vienen con los tienen hermanitos. Para la hora de la merienda se suman todos los nenes”, sonrió.
Sobre la mercadería, explicó que “es por donaciones y el Municipio también asiste, aunque en este momento no se estaría dando, no sé qué problemática hay. Entonces la gente está colaborando mucho”.
“Recién nos donaron pan, entonces les damos pan con mermelada, incluso nos regalan mermeladas de frutas y hasta de verduras. El otro día nos donaron berenjena, que es muy rica, a los chicos les gustó y vamos incorporando porque nosotros les estamos enseñando lo que es lo biosustentable y esta es una de las formas” repasó Luján.
“Les enseñamos también cómo podrían tener un gallinero, una huerta. Al lado tenemos una huertita donde les enseñamos a partir de un proyecto que hicimos dentro del merendero, para que el día de mañana tengan una herramienta para defenderse y tener su propia huerta”, describió.
Luján contó que enfrente de la canchita plantaron sus propios árboles. “Allá donde están las ruedas negras están los árboles que plantaron. La idea es que ellos tengan herramientas para el día de mañana y sepan valorar lo que ellos tienen, no es lejos, lo encuentran acá nomás, en su propia casa, en su tierra”, relató.
Tres personas están a cargo del merendero y se suman más cuando se trata de buscar donaciones, seleccionarlas, del mismo modo con la ropa.
¿Qué cosas les vendrían bien que se pueda aportar? “Para el techo nos estarían faltando clavos, clavaderas, madera salada y silobolsa. Las chapas y los tirantes nos donaron y la idea es tenerlo finalizado para fines del mes junio, julio”.
Sobre la técnica de bioconstrucción
“Las pajas las recolectamos de acá al lado y el barro también lo formamos con la tierra que hay en la zona. La paja se corta finita, se mezcla con el barro y de ahí hacemos una especie de pileta de nylon donde se pisa y se va mezclando el barro con la paja”, detalló.
“Antiguamente era con este método que se construía, las generaciones más antiguas construían de barro y las casas duraban. Inclusive en esta casa, hay una parte, la parte de atrás de la casa, es de barro y ladrillo”, contó.
“Nació primero con un tingladito, arrancamos en marzo a pedir para hacerlo y después cuando hice el taller de bioconstrucción, se me ocurrió usar este sistema . En el jardín Belén también hicieron un proyecto de bioconstrucción, con el que participaron de un concurso y ganaron”, resaltó.
Cuenta Luján que las maestras también se sumaron a trabajar. “Todo el barrio está trabajando, estamos trabajando en comunidad”.
Se acerca el invierno y son bienvenidas las donaciones de frazadas, acolchados y colchones. “Es un barrio que se inunda mucho”, lamentó.
Para colaborar, se pueden contactar a 2284379943 o bien por Instagram: @merendero.lodetato