En los días de visita al penal de Sierra Chica, el horario de ingreso es a las 7 de la mañana. Por eso, ya desde la madrugada, las personas que van a ver a sus seres queridos comienzan a hacer cola. Mediante un informe, el medio Telenoche mostró cómo lo viven.
Cada visita implica un gran gasto. Desde el traslado, que suele salir alrededor de $60.000 desde Buenos Aires en remís, hasta las compras en los locales de la zona.
Uno de ellos es un polirubro, donde se puede conseguir productos de kiosco, cargar el celular, ir al baño, usar la ducha y hasta alquilar una planchita para el pelo. Todo tiene su costo.
Según un remisero que se dedica a llevar a las visitas al penal, la mayoría de ellas son mujeres y familiares. “Tu mujer o tu mamá. Porque el que te viene a ver es el que realmente está con vos” consideró.
Algunas de las personas que estaban esperando contaron que no solo llevaban medicación sino también comida, ropa y cigarrillos.