La decisión de la empresa llega en medio de una fuerte caída del consumo, en un entorno de competencia creciente con productos del exterior de menor costo, y luego de haber presentado un balance para 2025 con pérdidas que superaron los $5.500 millones.
Durante el último año, Rigolleau, con más de 120 años de trayectoria industrial, apagó tres de sus hornos de producción, una medida que refleja la contracción de la actividad industrial dentro de la planta bonaerense. Como consecuencia, la empresa redujo su plantilla en aproximadamente 100 trabajadores, lo que generó preocupación entre los empleados sobre la posibilidad de nuevos recortes.
Si bien la empresa aseguró que por el momento no tiene pensado en avanzar con despidos adicionales, lo cierto es que estaría enfocando su reestructuración principalmente en la reconversión de algunas líneas de negocio, especialmente las vinculadas a productos de uso doméstico y vajilla, cuya fabricación resulta actualmente más costosa a nivel local que su importación con embalaje incluido.
Actualmente, la compañía opera con cerca del 60 % de su capacidad instalada, un indicador que evidencia el freno en la actividad. Otro de los factores que impactaron en el desempeño de la empresa fue la caída de las exportaciones. Según datos de la compañía, las ventas al exterior registraron una baja interanual del 37,8 %, profundizando el escenario adverso.
A pesar de este contexto, Rigolleau mantiene activas sus líneas estratégicas vinculadas a la producción de envases para las industrias farmacéutica y alimentaria, segmentos que continúan mostrando niveles de demanda más estables. (Fuente: Agencia DIB).