La empresa multinacional Ecopek anunció que el próximo 31 de marzo cerrará su la planta de reciclaje ubicada en General Pacheco, partido de Tigre, en la que trabajan unas 40 personas. Esta noticia se da en un contexto complejo y en el que en los últimos dos años ya bajaron sus persianas más de 5.800 empresas en la provincia de Buenos Aires.
A través de un comunicado, el director en Argentina de Ecopek, Emilio Larrañaga, anunció el cierre de la planta de esta firma que pertenece al grupo mexicano Alpek Polyester.
Los motivos que señala son la “baja demanda que ha sufrido el negocio en los últimos tiempos y la baja expectativa de que se pueda recuperar la misma sin un marco regulatorio que incentive el uso de material reciclado, como en el resto de los países de la región”.
Días atrás, la petroquímica Alpek reportó que invertirá 130 millones de dólares durante 2026, 30,8% menos a lo reportado el año pasado. Dichos planes de inversión, se plantearon ante el panorama de incertidumbre que reducirá el consumo y la debilidad del dólar en los mercados internacionales.
Puntualmente Alpek, que suministra los envases PET a Coca Cola, Manaos y aceiteras, entre otros clientes, tiene su planta en el parque industrial de Zárate.
Despidos, un panorama complejo
Desde que asumió Milei, se perdieron 5.832 compañías, una cifra que refleja su peso dentro del entramado industrial nacional. En ese mismo período, según detallaron desde el Gobierno bonaerense, en la provincia se pulverizaron cerca de 62.000 puestos de trabajo.
De hecho, con la apertura de las importaciones, la situación se volvió más compleja en los últimos meses, tras el cierre de varias plantas y comercios de importantes firmas, entre ellas, Fate y Whirlpool. Y justamente por la crisis en las empresas de “línea blanca”, Socolor S.A anunció el cierre de su fábrica en La Plata luego de 20 años de actividad.
La reconocida pyme fundada en 2003 se dedicaba a la fabricación de chapas para electrodomésticos, pero informó que dejará de funcionar. "Dejar en el camino una industria y su gente no creo que sea el precio que haya que pagar", dijo Mariano Nicolicchia, hijo del fundador.
El final de la firma comenzó a verse más cerca en 2024, cuando las ventas comenzaron a bajar de hasta un 40%. Y durante las primeras semanas de 2026, la fábrica solo producía un 10%. “El proceso empieza cuando uno se endeuda hasta con amigos, los números no dan”, dijo a Radio con Vos, y aclaró que a “todo el sector le pasa lo mismo”.
“Una empresa por semana que abastecen a los fabricantes de heladeras o van cerrando o despiden gente. Las reglas de juego son muy desparejas”, señaló Nicolicchia. Y aseguró que han atravesado crisis, pero “con esta velocidad no lo vi nunca”. (DIB)