Lo informó la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, acompañada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y la jueza federal Sandra Arroyo Salgado. Monteoliva calificó a la organización como una “pyme del delito” y señaló que los detenidos se contactaron con la víctima a través de una aplicación de citas mediante un perfil falso bajo el nombre de “Julieta Ayelén Cardozo”.
La magistrada explicó que el grupo operaba desde las unidades penitenciarias N° 36 de Magdalena y N° 26 de Olmos, donde se realizaron allanamientos vinculados con maniobras similares. Según el parte oficial, además de los penales, los operativos se extendieron a domicilios ubicados en Lomas del Mirador, El Palomar y Monte Grande.
Adorni sostuvo que “un celular en la mano es, efectivamente, permitirle tener un arma en una celda, y eso no se puede tolerar más. No se les puede permitir montar una pyme del delito dentro de la cárcel”.
En la misma línea, Arroyo Salgado advirtió: “Lo más preocupante es que esto no es novedoso, porque tenemos infinidad de antecedentes de delitos graves cometidos desde el penal gracias al uso irrestricto de un celular, que hoy es una herramienta, pero que en casos como este se convierte en un arma letal”.
La muerte de un soldado en la Quinta de Olivos
El 16 de diciembre, un soldado del Ejército Argentino que cumplía funciones de seguridad en la Quinta de Olivos fue hallado muerto ese martes en uno de los puestos internos del predio, lo que generó alarma en la residencia oficial del presidente Javier Milei.
El fallecido fue identificado como Rodrigo Gómez, de 21 años, quien se encontraba prestando servicio de vigilancia al momento del episodio. Tras el hallazgo, se activaron de inmediato los protocolos correspondientes y acudieron servicios médicos de emergencia, que constataron el deceso. La División de Análisis de la Información informó que Gómez se encontraba apostado en el perímetro de la Quinta Presidencial de Olivos y habría fallecido luego de efectuarse un disparo con arma larga en la cabeza.