Morla confirmó que el chico viajaba sin cinturón de seguridad, a upa de su papá, en el asiento trasero del UTV. Agregó que las nenas que también viajaban con ellos sí tenían el cinturón puesto. “No estoy diciendo que lo que hizo el padre esté bien, pero él fue a hacer un paseo a 20 kilómetros por hora y del otro lado vino una camioneta con toda la furia”, remarcó.
“La camioneta cayó como un misil”
Según relató el letrado en una conferencia de prensa en la puerta del hospital, el UTV circulaba con normalidad cuando la camioneta, una Volkswagen Amarok que pesa unos 2.000 kilogramos, tomó un médano como si fuera una rampa, salió despedida y cayó “como un misil” sobre las personas que estaban del otro lado.
“No los chocó, sino que los aplastó”, afirmó el abogado, que también explicó que lo que va a determinar la mecánica del accidente es la pericia accidentológica. Adelantó que van a sumar al expediente a dos testigos que presenciaron todo el episodio, pero que todavía no declararon porque, según dijo, fueron a la comisaría y no les tomaron testimonio.
Morla también apuntó contra el conductor de la Amarok, Manuel Molinari, a quien describió en una situación procesal delicada: “Pende de un hilo. Si es como dice mi perito, es gravísimo”.
“Estimamos que la camioneta iba a 70 o 75 km/h subiendo el médano”, señaló el abogado.
Parte médico
Este martes, el Hospital Provincial Materno Infantil “Victorio Tetamanti” de Mar del Plata, donde está internado Bastián, informó que “permanece estable en los aspectos clínicos y hemodinámicos, con respiración asistida y sin necesidad de medicación para sostener la presión arterial”.
“Ayer por la noche (por el lunes) registró fiebre que requirió estudios complementarios y el suministro de un antibiótico”, añadieron.
“El drenaje colocado en el día de ayer (lunes) se encuentra funcionando correctamente y permitió evacuar contenido acumulado. Continúa la respuesta parcial a estímulos”, cierra el comunicado.