Si bien los picnics y festejos tendrán que esperar al 21 de septiembre, lo cierto es que, desde la perspectiva de las ciencias de la atmósfera, las estaciones se cuentan en períodos de tres meses, tomando el mes completo en el que se producen los solsticios, diciembre y junio, y los equinoccios, en marzo y septiembre.
De este modo, en meteorología se establece una convención que considera las transiciones y los picos de temperaturas estables que caracterizan a las estaciones. Así, las estaciones del calendario comienzan más temprano y corresponden a los períodos de tres meses completos y constantes.
El lunes que viene, una vez que pase la anunciada tormenta de Santa Rosa que traerá lluvias durante todo el fin de semana en la zona central del país, será el inicio oficial de la estación de las flores y el sol tibio en esta parte del mundo.
Estaciones astronómicas
Para hablar de estaciones se pueden tomar los dos enfoques: el astronómico o el meteorológico. Las estaciones astronómicas comienzan con los fenómenos vinculados a la relación que existe entre la posición del planeta respecto al Sol, definidos como solsticios y equinoccios.
Los equinoccios marcan el momento anual en el que el Sol está directamente sobre la línea del Ecuador terrestre, provocando que el día y la noche tengan una duración aproximadamente igual en todo el planeta. Este fenómeno astronómico ocurre dos veces al año, en marzo y septiembre, determinando el inicio astronómico del otoño y la primavera.
La palabra equinoccio proviene del latín aequinoctium, que significa "noche igual". Se compone de aequus (igual) y nox (noche), refiriéndose al momento del año en que el día y la noche tienen una duración similar en toda la Tierra, debido a que el Sol se encuentra sobre el ecuador terrestre.
Los solsticios son cada uno de los dos momentos anuales en que el Sol se encuentra a la máxima distancia del Ecuador, marcando el día más largo (solsticio de verano) o más corto (solsticio de invierno) del año, según el hemisferio.
La palabra solsticio proviene del latín solstitium, que significa "sol quieto" o "sol detenido". Esto hace referencia a la percepción de que la trayectoria del Sol en el cielo se detiene en un punto antes de comenzar a moverse en dirección opuesta.
En tanto, la primavera astronómica llegará el próximo 22 de septiembre a las 15.19, cuando se produzca en Argentina el equinoccio de 2025. (DIB)