Un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA) arrojó que el empleo formal asalariado se desploma, siendo el sector privado el más golpeado, pese a algunos meses de aparente estabilidad durante el inicio de 2025.
Según explicaron desde el organismo, en agosto se contabilizaron 10.078.000 trabajadores registrados, un volumen que implica 33.000 empleos formales menos que un año atrás y una contracción aún más marcada si se lo compara con la situación de finales de 2023, cuando comenzaron las primeras señales de retroceso.
Así, el deterioro del modelo económico del Gobierno nacional, a cargo de Javier Milei, refleja que luego de una fuerte baja entre fines de 2023 y mediados de 2024, llegó un período de estancamiento que se extendió hasta el primer trimestre de este año.
Sin embargo, la tendencia volvió a revertirse en el segundo trimestre del año, y desde entonces las pérdidas se mantienen de manera consecutiva, consolidando cuatro meses de resultados negativos para el empleo formal.
En paralelo a la caída del empleo formal, los ingresos tampoco encontraron alivio, más allá del derrumbe del salario mínimo, el propio Índice de Salarios del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) confirmó que durante septiembre tanto los trabajadores del sector privado como los del público registraron descensos reales.
En detalle, el salario mínimo, vital y móvil se encuentra en valores inferiores a los de 2001. Actualmente, el valor representa tan solo un tercio (36%) del valor máximo de la serie histórica, alcanzado en septiembre de 2011, es decir, sufrió una erosión del 64%.
La contracción del poder adquisitivo se profundizó notablemente en los últimos meses, con caídas en julio (-0,5%), agosto (-0,5%), septiembre (-2,0%) y octubre (-2,3%), consolidando una tendencia decreciente desde la aceleración inflacionaria iniciada a finales de 2023.
“La combinación de empleo en retroceso, ingresos deteriorados y una economía real sin señales de reactivación configura un cuadro de creciente preocupación”, señalaron desde el organismo del IIEP de la casa de altos estudios.
Además, desde la entidad explicaron que ante un escenario donde las empresas ajustan personal y los sueldos no logran recomponer terreno frente a la inflación, los próximos meses serán determinantes para evaluar si el mercado laboral encuentra un piso o si la tendencia a la baja continuará profundizándose.