Desde la Cámara Penal quedó confirmado que irá a juicio el joven acusado de haberle robado 50.000 dólares a un escribano azuleño, ilícito sucedido en esta ciudad en junio pasado y que al mes siguiente, estando vigente una orden para su captura, derivó en que resultara detenido durante un procedimiento que policías realizaron en Olavarría.
El viernes de la semana anterior, en respuesta a una apelación que formularan los defensores particulares del imputado en busca de que en una segunda instancia fuera dictado su sobreseimiento, de manera unánime los jueces Carlos Pagliere (h), Damián Cini y Agustín Echevarría se pronunciaron a favor de ratificar la elevación a juicio de la causa iniciada por el robo de esa importante suma de dinero, el hecho que en perjuicio del referido profesional había ocurrido hace cuatro meses.
A ese futuro juicio, el joven identificado como Nazareno Reyes, apodado "Kun" y de 26 años, continúa en la Unidad 2 de Sierra Chica y llegará imputado por el delito de robo agravado por efracción y escalamiento.
Dólares en una caja de cartón
El hecho por el que se confirmó que Nazareno Reyes será juzgado había sucedido en horas de la tarde del 17 de junio pasado. En el marco de una investigación penal que llevara adelante el fiscal Adrián Peiretti desde la UFI 13, existen incorporadas a esa causa evidencias que demuestran que el encausado concurrió a la casa del escribano, ubicada sobre la calle Las Flores, para concretar el ilícito.
Aquel lunes feriado, el joven llegó hasta el domicilio del damnificado en un Chevrolet Corsa. Y tras ingresar por la fuerza a ese inmueble en momentos que el profesional no estaba, se encontró dentro de la casa con una hija menor de edad de quien después denunciaría este cuantioso robo de dinero.
A esa nena Reyes le arrebató un teléfono celular -del que instantes después se deshizo, al arrojarlo en un descampado donde personal policial lo recuperó tras rastrearlo-, le preguntó dónde guardaba la plata su papá e inmediatamente se dirigió hasta uno de los dormitorios.
En ese cuarto, dentro de una caja de cartón que estaba en un ropero, el acusado halló los dólares de los que se apropió, tras colocarlos dentro de una mochila que también se llevó de la vivienda convertida en escenario de este ilícito.
A través de lo investigado pudo establecerse que aquel 17 de junio pasado, luego de sucedido el robo, en ese auto que conducía Reyes huyó a Mar del Plata. Y que en esa ciudad balnearia, en una agencia primero compró un Volkswagen Voyage y que días más tarde, cuando regresó acompañado por dos mujeres familiares suyas, cambió a ese auto por una Ford EcoSport.
Ambos rodados, se sostiene desde la Acusación, el joven los pagó con parte de los dólares robados, hallando los investigadores abandonado, en cercanías a esa agencia a la que concurriera, el auto que tenía cuando sucedió en Azul el ilícito por el que sigue preso y, ahora, a la espera de ser juzgado.
El 8 de julio pasado, contando con diferentes pruebas reunidas en esta investigación penal, el juez de Garantías Federico Barberena ordenó la detención de Nazareno Reyes como el probable autor del robo de los 50.000 dólares al escribano.
Pero en aquel entonces personal policial abocado a su búsqueda no había podido hallarlo, a pesar de que varios inmuebles que el joven frecuentaba en Azul fueron allanados.
Por ese motivo, en respuesta a otro pedido del Fiscal a cargo de la instrucción de esta causa, dos días más tarde a dictada la detención de Reyes el Juez Garante ordenó su captura.
Estando vigente aquella medida, durante un control vehicular efectivos policiales arrestaron en Olavarría al acusado el pasado 12 de julio, en ocasión de que se trasladaba en la Ford EcoSport que había comprado en la agencia en Mar del Plata, luego de que el mismo día de sucedido el robo de los dólares viajara hacia esa ciudad distante a 258 kilómetros de Azul.
El dato
Nazareno Reyes, el acusado del robo de los dólares, registra antecedentes condenatorios. Y esa circunstancia había sido valorada desde la Cámara Penal para confirmar el mes pasado que siguiera preso por el ilícito ocurrido en perjuicio del escribano. Concretamente, ante la presunción que, de resultar nuevamente condenado en el juicio al que será cometido por ese hecho, la pena que recibirá será de prisión a cumplir.
Fuente: Diario El Tiempo de Azul.
