Con el objeto de extender mejores prácticas de higiene a nivel global, desde el año 2008 se celebra, cada 15 de octubre, el Día Mundial del Lavado de Manos. Desde la Dirección de Bromatología se enumeraron una serie de recomendaciones y consejos para llevar a cabo.
"Las manos son uno de los vehículos más habituales con que se desplazan las bacterias de un lugar a otro". Podemos trasladarlas a los alimentos que preparamos, superficies u objetos que tocamos (mamadera, chupete, juguetes, o directo a la boca), tanto cuando vamos al baño o al manipular carnes crudas, huevos y vegetales sin lavar.
Por esa razón, el lavado de manos con agua y jabón es la forma más sencilla, efectiva y económica de prevenir muchas enfermedades, incluso las Enfermedades Transmitidas por Alimentos, tales como síndrome urémico hemolítico (SUH).
Desde la Dirección de Bromatología se recomienda lavarse las manos:
Antes de manipular alimentos o ingerirlos.
Después de usar el baño
Después de tocar animales, incluyendo las mascotas de tu familia
Después de visitar o cuidar de amigos o familiares enfermos
Después de sonarte la nariz, toser o estornudar
Después de estar en el exterior
Después de manipular el correo o paquetes
Después de manipular dinero
Después de sacar la basura
Después de cambiar pañales
¿Cuáles son los pasos a seguir para lavarse las manos de manera correcta?
Mójate las manos con agua potable, en lo posible tibia.
Usa jabón y frótate las manos enérgicamente durante aproximadamente 20 segundos. No hace falta que utilices un jabón anti-bacteriano; sirve cualquier tipo de jabón.
Lavá bien el área entre los dedos, el dorso de las manos y debajo de las uñas, donde a los gérmenes les encanta esconderse. Y no te olvides de las muñecas.
Enjuágate las manos y sécatelas bien con una toalla limpia y seca.
