Los padres de la beba de dos meses que murió el viernes pasado en el departamento de Las Heras (Mendoza) luego de haber sido golpeada y ahorcada están imputados por "homicidio agravado" y seguirán detenidos.
La medida dispuesta por el fiscal de Homicidios de Mendoza, Carlos Torres, recayó sobre Solange Díaz (21) y Leonel Peralta (22), los papás de la víctima, Emma Pilar Cataleya.
Varios testigos de la causa declararon que el padre acusado de matar a su hija tuvo una fría reacción tras el hecho: "Se me murió la guacha pero bueno, ya está, qué le vamos a hacer".
Si bien el informe final del Cuerpo Médico Forense (CMF) todavía no está disponible, una perito declaró en el expediente y adelantó que la menor tenía "hematomas en los párpados, las mejillas, lesiones internas y externas en el cuello y un hematoma subdural en todo el hemisferio derecho del cráneo".
"Las heridas pueden corresponder a estrangulamiento a lazo y un golpe contuso en la cabeza", arriesgó la profesional asistente de la Justicia,
Un tío de la madre de Emma aseguró que escuchó que Peralta hablaba por teléfono con otra persona y fue allí que dijo la frase tétrica: "Se me murió la guacha, pero bueno, ya está, qué le vamos a hacer".
El propio padre de Díaz declaró que tras la muerte de su nieta vio cómo su hija lloraba desconsoladamente mientras el padre de la criatura la miraba "apoyado con una mano sobre la reja".
Los padres fueron aprehendidos en su domicilio, ubicado en la calle Aristóbulo del Valle de El Algarrobal, y actualmente están alojados en la penitenciaria local.
El hecho ocurrió el viernes pasado, cuando la beba ingresó sin vida al Hospital Gailhac de Las Heras. En esas circunstancias, la madre dijo que su hija se había ahogado cuando tomaba la mamadera; sin embargo los médicos no creyeron en esa versión y dieron intervención a la fiscalía que dispuso realizar una autopsia.
De acuerdo a los forenses, la beba presentaba un golpe en la cabeza y signos de ahorcamiento, a raíz de lo cual el fiscal pidió la detención de los padres de la víctima, que en un primer momento fueron llevados a la subcomisaría de Iriarte.
