Entre los diversos rubros que se encuentran paralizados por el aislamiento social, preventivo y obligatorio, uno de ellos es la peluquería. Con complicaciones económicas casi desesperantes, un grupo de al menos medio centenar de peluqueros y estilistas se reunieron para plantear sus inquietudes y denunciar la gravísima situación que atraviesan.
En diálogo con Infoeme, y en representación de este grupo, el estilista Maxi Sanabria, indicó que “formamos un grupo, somos aproximadamente 50 peluqueros, obviamente que hay más peluquerías en Olavarría, pero somos los que nos pusimos en contacto para transmitirnos inquietudes”.
Rápidamente señaló que “estamos pasando un momento muy crítico a nivel económico al ser independientes, por lo menos de mi parte, es la única fuente de entrada que tengo”.
“Estamos respetando el Decreto a rajatabla pero la situación económica no da para más. En mi caso tengo dos alquileres, el local y el departamento en el que vivo. Ya no pagué los últimos meses, tengo que vivir y llevar el día a día. Me ha pasado de llegar un día y tener que pensar en qué voy a gastar para comer y que es lo que no voy a tener. La estoy pasando feo” dijo, visiblemente dolido por la situación.
“El problema económico es feo, uno está en esta situación y no sabés para dónde salir”.
Entre los múltiples problemas que atraviesa por la paralización de actividades dada la pandemia, los principales pasan por “deudas los proveedores porque no he generado ingresos para pagarles”. De hecho, Sanabria admitió que “la semana antes de que se decrete la cuarentena ya estábamos tomando recaudos, no atendíamos a mucha gente en el local e incluso la gente cancelaba por miedo. Ya son alrededor de 45 días sin ingresos”.
Señalaron que emitieron una carta al intendente Galli que aún no fue respondida: “desde el grupo generamos una carta, se generó un protocolo de seguridad e higiene. Somos conscientes de la seguridad que tenemos que tomar dentro del local. El protocolo y la carta la mandamos al Intendente” y confirmó que “todavía no tuvimos respuestas pero estamos a la espera. Sabemos que están ocupados con otras urgencias, somos respetuosos y pacientes”.
Incluso dejaron en claro de que saben que “no depende solamente del Intendente, pero tal vez lo puede elevar a la gobernación y a la presidencia”. Agregó que el protocolo “lo queremos cumplir porque de eso depende la salud de todos nosotros y de nuestros clientes”.
“Queremos que se nos tenga en cuenta, que podemos mantener esa seguridad, somos conscientes. Necesitamos trabajar. Se la está pasando feo”.
Con respecto a los clientes (y a muchos y muchas que a esta altura tienen el pelo largo) Sanabria destacó que hay demanda: “La clientela nos está llamando, nos está escribiendo. La gente nos necesita y nosotros los necesitamos a ellos”.
Para cerrar, dejaron en claro que el futuro del rubro es complejo, y con una reactivación muy lenta: “Nos va a costar, no vamos a empezar con la misma cantidad de gente que nosotros trabajábamos en el local. Pero necesitamos trabajar con al menos 1, 2 o 3 personas por día”.
