Este lunes, el Gobierno de la Nación emitió un nuevo Decreto de Necesidad y Urgencia, en el marco del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP).
Se trata del decreto 376/2020, el cual es ampliatorio del 322/2020. En el mismo se mantiene y simplifica la reducción de aportes patronales prevista en el primer DNU.
A su vez, dispone de una “salario complementario” que consiste en la “asignación abonada por el Estado para los trabajadores en relación de dependencia del sector privado”. Según explica el escrito, se tratará de un “equivalente al 50% del salario neto del trabajador correspondiente al mes de febrero de 2020, no pudiendo ser inferior a una suma equivalente a un salario mínimo, vital y móvil, ni superar dos salarios mínimos”.
Por otro lado, prevé créditos para los autónomos y monotributistas en los que el Estado se hace cargo del 100% del costo financiero. La financiación deberá “ser acreditada en la tarjeta de crédito del beneficiario en los términos que, para la implementación de la medida, establezca el Banco Central” y no podrá “exceder una cuarta parte del límite superior de ingresos brutos establecidos para cada categoría del Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes”.
El decreto que, en principio, se extenderá hasta el 30 de junio inclusive – aunque la empresas afectadas podrán extenderse hasta octubre – también confirma la puesta en marcha de una “sistema integral de prestaciones por desempleo”, que tendrá un mínimo de $6.000 y un máximo de $10.000.
