Durante la emisión del reporte diario que realiza el Ministerio de Salud, Juan José Barletta, infectólogo e integrante de la Dirección nacional de respuesta al VIH, dijo que se debe "evitar el contacto cara a cara" y que ello "incluye los encuentros sexuales con personas con las que no se convive", destacó alternativas como el sexo virtual y pidió no abandonar prácticas seguras como el uso de preservativos.
"Hay un montón de aplicaciones online para conocer personas, se pueden seguir usando pero tenemos que entender que lo mejor es evitar conocer personas en persona. Herramientas como las videollamadas y el sexo virtual pueden ser una buena alternativa", añadió Barletta.
Infoeme consultó a una profesional local para abordar la temática. La psicóloga Carolina Mocciaro (M. P. 35555) resaltó en primer lugar que “las formas de manifestarse sexualmente son siempre singulares. Está muy bien, teniendo en cuenta que tenemos que cuidarnos físicamente, que se encuentren formas virtuales de tener sexo, partiendo siempre de que las prácticas de la sexualidad no deberían reducirse solamente al coito. Hay muchas maneras de tener sexo”.
Mocciaro agregó que también es importante “respetar lo que cada uno siente en este momento de crisis, donde a muchas personas las afecta tanto emocionalmente que no tienen ningún tipo de deseo sexual”.
La profesional de orientación psicoanalítica hizo hincapié en la singularidad y dejar a un lado las generalizaciones: “hay personas que experimentan la sexualidad desde otros lugares. La única forma de encuentro no tiene que ver con lo físico o el coito”.
Reforzó el concepto de “no reducir la práctica sexual a la penetración. Esa es una de las maneras pero no es la única”. Es importante tener en cuenta esto, no solamente en un contexto de aislamiento social sino también en otros contextos.
En momentos en los que no hay “discontinuidad” y donde la mayoría de las personas pasan muchas horas dentro de sus casas, es importante para la profesional “respetar lo que cada uno sienta y lo que cada uno desee”.
“Hay personas que ven disminuido su deseo sexual en esta situación porque están preocupados por lo económico o los problemas que la pandemia trae aparejados. Hay muchas personas que están realmente preocupadas en como sobrevivir estos meses siguientes cuando no pueden salir a trabajar y en donde menos puesta esta su energía en lo sexual, hay mucha angustia y ansiedad”, señaló.
