Tras la repudiable condena a un año de cárcel para la olavarriense Mariana Gómez, quien fue detenida tras besar a su esposa en una estación de tren, el precandidato a presidente Alberto Fernández se refirió al tema y expresó su repudio al accionar judicial.
“Quiero comentar un caso que me llamó mucho la atención por el atropello que significa para las políticas públicas que ha construido la Argentina durante más de una década y por la que ha sido modelo en todo el mundo” comenzó.
Sobre el caso, dijo que Gómez fue detenida “en un operativo teñido de lesbo-odio y homofobia” y que además Mariana “que durante todo el proceso fue tratada en masculino, padeció abuso policial y ahora sufrió violencia institucional por parte del Poder Judicial. Durante muchos años trabajamos para lograr la igualdad de derechos de lesbianas y personas trans en la Argentina, por eso esto es un grave retroceso”.
“El caso de Mariana Gómez demuestra que esos derechos conquistados no llegaron con la misma fuerza a los organismos policiales y al Poder Judicial, que siguen incurriendo en abusos y desconociendo los derechos de las personas LGBT, como la Identidad de Género”.
Finalmente, el dirigente dejó un llamado a la reflexión de las fuerzas de seguridad y el Poder Judicial al señalar que “el odio no se puede tolerar, menos en las instituciones de la democracia”.