Florencia Román repasa los últimos años de su vida y cuenta como se construye la ilusión de Olavarría Voley | Infoeme
Martes 05 de Mayo 2026 - 12:09hs
15°
Martes 05 de Mayo 2026 - 12:09hs
Olavarría
15°

Florencia Román repasa los últimos años de su vida y cuenta como se construye la ilusión de Olavarría Voley

----

En el comienzo de la primera década del tercer milenio se fue a Buenos Aires como una promesa del vóleibol olavarriense y la estudiante recién salida del secundario que soñaba con hacer una carrera en la UBA. Siete años después Florencia Román regresa como jugadora franquicia de este proyecto que se llama Olavarría Voley y con el título de psicóloga bajo el brazo.

Cuando se terminaba la charla contó que se fue a jugar a Vélez sólo porque le iban a allanar el camino para jugar y sobre todo estudiar: “La verdad es que puede llevar muy bien las dos cosas. Siempre la idea fue estudiar; a los 18 años estaba la ilusión de jugar en un club de Capital, como Vélez Sarsfield. Al principio lo hice sin entender demasiado esto, pero a lo largo de los 7 años siempre tuve en claro que mi objetivo era recibirme, y fui entendiendo que además de la pasión que significa el voley para mí, jugar era una ayuda importante para costearme los estudios y traerme una carrera universitaria a Olavarría”.

“Por momentos se complicaba rendir y entrenar, más en mi caso, como jugadora del interior. El voley para mí era como una profesión más; me pagaban un viático, estaba becada, me daban departamento y comida, entonces no podía desatenderlo. Por eso digo que a medida que me fui haciendo más grande, lo empecé a tomar como un trabajo” completó la idea.

Pasaron años casi ideales. “Fue una etapa muy feliz; por todo lo que me fue pasando fueron los años más importantes de mi vida. Si pudiera elegir, elegiría exactamente lo mismo”.

Florencia recordó que “en los deportivo arranqué siendo armadora opuesta, y de juvenil el balance fue muy bueno. Después, el hecho de ser la jugadora ‘universal’ como me decían las chicas, o el comodín, me jugó un poco en contra a la hora de ser mayor. Al no tener un puesto fijo se complicaba jugar y entrenar para desempeñarme en una función. El lado positivo fue poder entrar en cualquier posición, y el negativo no afianzarme en un rol. Tampoco hay mayores reproches con eso; estoy contenta igual con todo lo que viví”.

“En Sub 21 ganamos el torneo Metropolitano los tres años. En mayores estuvimos siempre entre los cinco mejores; tal vez la deuda pendiente haya sido jugar una final, no haberme venido con esa satisfacción, pero bueno… No pudo ser, o tal vez se dé ahora y qué mejor que eso” afirmó.

Ahora tendrá buena parte del plantel de Vélez transplantado en el “Juan Manolio” para la Liga Argentina. “Cerrar un ciclo muy bueno de mi vida y venirme con mis compañeras de Vélez es como la frutilla del postre; que conozcan mi gente, mi familia, todo lo que vivía yo acá hasta que me fui es una satisfacción enorme” dijo y sostuvo que le gusta el rol de referente olavarriense en el proyecto: “Claro que me gusta. Más me gustaría como referente que este momento sea el comienzo de una etapa distinta, con la aparición de chicas para que con el correr de los años haga cada vez menos importante la llegada de refuerzos foráneas y sean más las jugadoras de acá”.

Fanática declarada de Racing de Avellaneda, aprendió a querer a Vélez después de tantos años defendiendo los colores del club de Liniers. “Es un club excelente, de diez en todo. Me cumplieron en todo, nunca me faltó nada, siempre tuve el apoyo de dirigentes de todos los niveles. Y como institución es un ejemplo en la Argentina. Yo conozco chicas de River, Boca, Gimnasia y Esgrima La Plata que han tenido sus conflictos, que por suerte a mí no me tocaron pasar”.

Profesional de los procesos psíquicos y cognitivos, sabe mejor que nadie que cuando un deportista se inserta en la elite, la mente juega un papel clave para definir el curso que tendrá un jugador o un equipo. “En el deporte está la parte técnica, la parte táctica, la parte física, pero lo que resuelve todo es la parte mental, la que maneja que los resultados sean positivos o negativos. La preparación psicológica es fundamental; Daniel (Maletta) me tiene como material de consulta y la verdad es que a mí me da mucho placer poder ayudar desde mi profesión” reconoció.

Florencia aclaró que el código deontológico de su profesión le impide trabajar con sus compañeras. “Lo ideal es trabajar desde una mirada externa, no desde adentro. Si me piden un apoyo, no lo haría en el rol de profesional, pero sí como un aporte, dar una mano en todo lo que pueda” precisó y después acotó que “saber psicología puede servir a la hora de juego, pero más que el aula lo que ayudan son los años en la cancha. No hace falta estudiar psicología para darse cuenta de las reacciones de las compañeras y las rivales dentro del juego; si están bien o si están bajoneadas”.

Vino con el título, ahora espera la matrícula: “Estuve trabajando ad honorem en el Servicio de Psicología Clínica para niños, en una extensión de la UBA que funciona en Avellaneda. No puedo ejercer porque aún no tengo la matrícula; a partir de que la reciba en marzo voy a empezar a ejercer en Olavarría. Cuando me fui sabía que quería volver y por eso a lo largo de los años fue cambiando mi mirada acerca del voley. Si me hubiese salido la chance de jugar en Vélez, pero si la posibilidad de estudiar, no habría ido o habría estado un año para ver qué era”.

Florencia también regresó para seguir con esa pasión que fue alimentando cuando entraba con un trapito para limpiar el piso del gimnasio de Racing, en aquella primera experiencia en la Liga Argentina. “Me veo en semifinales. Obviamente vamos a apuntar a lo mejor que se puede aspirar. Creo que con mucho trabajo, con mucho compromiso de parte de cuerpo técnico, jugadoras y todos los que nos apoyan se puede jugar una final. Los equipos más fuertes son Boca, Bell Villa y Banco Nación, y en la Copa Aclav -salvo el partido con Banco- en los otros tuvimos muy buenos momentos. Eso sí, frente a esos rivales hay que jugar siempre al ciento por ciento, pero con las dos chicas que vienen del exterior vamos a subir el nivel y por qué no aspirar al primer puesto”.

Así piensa y así vivió sus años fuera de Olavarría la licenciada Florencia Román, ahora también se da licencia para soñar con un título en la Liga Argentina de Vóleibol Femenino.

Compartirla

Notas Relacionadas