Este martes, dos tortugas terrestres nacieron en el Parque La Máxima. Los animales fueron incubados artificialmente. Los huevos fueron recolectados en febrero y colocados en incubación con temperatura y humedad controlada.
Durante los primeros días de vida las tortugas pueden no comer nada, porque todavía están reabsorbiendo el vitelo del huevo que tienen en su interior.
A nivel mundial una técnica descripta que funcione siempre, por eso se utilizan diferentes métodos de control de temperatura y humedad y diferentes sustratos donde se colocan los huevos.
Ésta es una especie en extinción, siendo algunas de sus causas la modificación de su ambiente natural (por la expansión de las fronteras agropecuarias) y el comercio ilegal para abastecer al mercado de mascotas. Hasta hace poco se vendían más de 10.000 tortugas terrestres al año Hoy se desconoce el número de ejemplares traficados, pero se presume que es enorme.
Otro grave problema que las afecta directamente es la destrucción o transformación de sus hábitat naturales. La deforestación y el avance de la ganadería provocan la pérdida de lugares en donde refugiarse, pérdida de alimento, el pisoteo de los nidos, crías y cuevas, en tanto el incendio de los campos para el desmonte produce la muerte de ejemplares.
Está prohibida su venta y su tenencia, ya que cada tortuga alojada en domicilio particular es una tortuga menos que se reproduce.
