Los ofrecimientos para la tercera rueda de negocios de la semana fueron otra vez importantes -900 vacunos más que en la víspera-. Las lluvias no fueron la barrera que se bajó sobre el cierre del período precedente, pero siguen latentes las dificultades para el movimientos de animales en el corto plazo.
La demanda aprovechó para volver a manifestarse con un criterio muy selectivo a la hora de cerrar los negocios. Las consecuencias se notaron en las cotizaciones, donde los quebrantos rozaron a casi la totalidad de lo embretado.
Los novillos sufrieron mermas del orden del 3 por ciento. Las haciendas livianas entre el 2 y el 5 por ciento, con bajas más fuertes para las vaquillonas. Lo que se distanció de la caída fueron las vacas y los toros, que se vendieron con precios estables.
ÍNDICE SUGERIDO PARA ARRENDAMIENTOS RURALES: 8,475.
