Concluyeron en el Mercado de Liniers los negocios del viernes y los de la tercera semana de julio. Aún con un ingreso moderado -6.026 cabezas- los precios no pudieron despegarse de los del miércoles, sin dudas por la actitud de una demanda que compró desde el buen abastecimiento.
El comentario de los compradores en las pasarelas es que las ventas están frenadas. Los valores deprimidos de Liniers no se pueden trasladar a los mostradores porque los costos de los carniceros aumentan desde varios flancos -sueldos, impuestos y demás variables de la economía-.
Dentro de este marco se espera para la semana que viene -con cese de actividades del personal de ATE-SENASA miércoles, jueves y viernes- que con un encierre menor la demanda actúe con mayor firmeza.
ÍNDICE SUGERIDO PARA ARRENDAMIENTOS RURALES: 8,167.
