Concluyó otra jornada operativa en el Mercado de Liniers. Las ventas se desarrollaron con dos ritmos muy marcados y definidos. Por un lado, la vaca y el novillo -que escasean por estos días- se vendieron de forma ágil y con mucho interés. Por otro, se vendió lo mas liviano, que estuvo sujeto al preciso ojo de los compradores, que buscan hacienda de excelente calidad.
El corte está en los novillitos pesados -buscados por supermercados- que son la línea que divide la agilidad de la calma.
ÍNDICE SUGERIDO PARA ARRENDAMIENTOS RURALES: 8,543
