Los cóndores olavarrienses fueron liberados en Sierras de Pailemán

Por Redacción

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Amulén y Yuraq, los cóndores que fueron preservados en cautiverio en nuestra ciudad, fueron liberados en Sierras de Pailemán, provincia de Río Negro.

El lugar, está aislado de los grandes centros urbanos y se llega por un camino de ripio. Allí comenzaron a reunirse grupos y contingentes provenientes de distintos lugares, los pueblos originarios con su bandera de los siete colores del arco iris como símbolo de identificación nacional y cultural. La familia Botana dueña del lugar, recibía a los visitantes con tortas fritas y agua caliente para el mate.

También se dieron cita los alumnos y maestros de la Escuela N° 69 de Valcheta, los referentes de Fundación Bioandina Argentina, guías del Zoológico de Buenos Aires, otras instituciones que forman parte del Proyecto de Conservación del Cóndor Andino, visitantes de Venezuela, Ecuador, Australia, Francia, Chile y la delegación de Olavarria con voluntarios guías, personal del parque y vecinos de nuestra ciudad.

“Desde la espiritualidad, hay una conciencia de que ningún ser puede faltar porque cada uno cumple una función de equilibrio en la madre naturaleza. Cuando se extingue una especie, la madre tierra, la pachamama, sufre un desequilibrio. Todos los hombres y mujeres que tenemos respeto a nuestros animales sagrados, nuestras aves, estamos comprometidos en este camino de transitar encontrándonos con otros hermanos, con otros pueblos, y al mismo tiempo, honrar todos juntos, esta liberación puede sumar tres cóndores, y de esa manera, va a volver la energía, va a volver la fuerza”, expresaba con emoción el Tayta Ullpu, unas horas antes de presidir una nueva ceremonia de liberación.

Una vez concentrados, y tras las palabras de Luis Jácome, director del Proyecto de Conservación del Cóndor Andino, partieron los grupos acompañados por guías. Caminaron dos kilómetros hasta llegar a la zona donde fueron liberados.




Ubicado en el centro del círculo, el líder Tayta Ullpa, convocó a sus hermanos a dirigir unas palabras en su lengua originaria, y tras ello, se evocaron los rezos para que el espíritu del cóndor vuelva a poblar el lugar.

“El mensaje siempre es manejado por el hermano mayor con conocimiento, nosotros lo llamamos Tayta, y estos hermanos ya están comprometidos en el contacto directo con el espíritu de la madre tierra, el espíritu del padre sol, del aire, del agua. Los mayores son lo que invocan para que el espíritu del cóndor vuelva a estar en contacto con el espíritu del espacio cósmico y también con la madre tierra”.

“¿Por qué el cóndor es considerado sagrado? Porque vuela más de 10 mil metros de altura y al volar más de 10 mil metros de altura recibe todas las energías de los astros, cometas y planetas. El cóndor baja sobre la tierra, donde estamos nosotros, y nos energiza, se encarga de bajar toda esa energía que está en la altura. Este conocimiento recogieron los ancianos, los abuelos, que honran al cóndor. La forma de honrar hoy, es que vuelva a descender esa energía. El pedido, la rogativa que hace el mayor es que trata de unir el espíritu del cóndor con el espacio y la tierra”, explicó el Tayta Ullpu, minutos antes de comenzar la ceremonia de liberación.

“Este lugar es Pailemán, en la provincia de Río Negro, en este lugar estaba la meseta de Pailemán donde antiguamente según los ancianos tehuelches mapuches habitantes de esta región dicen que este era el hábitat de los cóndores”, recordó.

Sobre el trabajo de Fundación Bioandina con las demás instituciones vinculadas al proyecto de conservación destacó que “la Fundación Bioandina desde hace 20 años se ha preocupado en este tema y vino en busca de las condoreras al sur y viniendo encontraron estas mesetas. Hablando con los habitantes de este lugar descubren condoreras y que los cóndores se habían extinguido en esta parte desde que llegan los españoles y la gente criolla porque pensaban que el cóndor era dañino, que les comía el ganado. Entonces empezaron a matarlos. Perito Moreno y todos los investigadores que vinieron hasta el sur, en el año 1780, en 1840, 1850, relatan que habían visto cóndores”.

También destacó el aporte de nuestro parque “Fundación Bioandina Argentina trabaja para restitituir a los cóndores, desde la incubación. Olavarría ya ha colaborado con muchos huevos. Tenemos que agradecer al Jardín Zoológico de Olavarría”.

“Creo que es importante que la gente sepa que esos huevitos, estando en cautiverio los cóndores, fueron incubados artificialmente con muñecos sin el contacto con el ser humano, hasta los 6 o 7 meses aislados con telas negras, hasta que el pichón cría el plumaje, luego lo preparan para que estén acá 3 o 4 meses de adaptación, y cuando ya están en condiciones de volar, se busca un punto de referencia para la liberación, para que los cóndores vuelvan a su hábitat”.

“Se han liberado 33 cóndores hasta la fecha en este lugar. Nosotros estamos desde la segunda liberación, año tras año, y este año es con mayor responsabilidad porque sabemos que el cóndor el ave sagrada de los Andes, nosotros de la cultura andina, que honramos y respetamos, y a su vez trabajando con los mapuches, para recuperar su identidad, con el conocimiento de que el cóndor era sagrado, como en este lugar se extinguió ellos perdieron esa capacidad de ir honrando, en cambio nosotros la seguimos manteniendo”, finalizó el Tayta Ullpu.




Sandra Botasi, directora del Parque Municipal “La Máxima” señaló que en esta oportunidad, se entregó una pareja de cóndores, un macho y una hembra. “Esto realmente nos sorprende porque el año pasado también hicimos entrega de una pareja. En nuestro parque tenemos tres parejas en reproducción”.

“El proyecto a futuro es realmente ambicioso, es poder reproducir estos cóndores y poblar otros cielos, como por ejemplo, Venezuela, donde la especie se encuentra extinta, o en Ecuador donde hay registro de que solo hay volando 25 cóndores”, consideró Botasi.

Y agregó que “sería muy importante para nuestro parque municipal poder hacer este aporte al proyecto, sobre todo, de esta especie, que es autóctona, que está en peligro de extinción”.

“Nosotros estamos demostrando que hay un compromiso de nuestro Gobierno Municipal en los proyectos conservacionistas, desde el principio al final, es decir, reproducirlos y liberarlos, y después hacer este seguimiento para que se reproduzcan en libertad. Todos los días trabajamos con estos ejemplares, con controles sanitarios diarios, la alimentación. Hemos tenido suerte, porque se han ambientado y aclimatado muy bien en nuestro parque”, señaló.

“De hecho, el haber comprendido esta conexión de esta ave sagrado con los pueblos originarios y trabajar con la comunidad mapuche, en cada cosa que hacemos con los cóndores, desde cuando llega, cuando está el primer huevo, cuando se llevan al pichón. También la misma ceremonia de la pachamama, que si bien es en agradecimiento a la tierra, pero el lugar sagrado que tenemos es el de la condorera. Esto genera en el parque una energía que es única”, rescató sobre la vinculación del proyecto con los pueblos originarios.

Finalmente se refirió a la participación del Grupo VoluntarioZoo: “es un orgullo tener este grupo de voluntarios que tenemos, porque hay más de 40 adolescentes y jóvenes que están participando todos los sábados, colaborando con nosotros y aportando ideas”.

“Este viaje, es para ellos una experiencia inolvidable, que es compartir, encontrarse con otros chicos que están sumando, y uno tiene que dejar la posta en las generaciones futuras, e ir sembrando esta semilla de la conservación del medio ambiente y de la protección de la flora y la fauna”.

Los integrantes del grupo manifestaron sentirse privilegiados de poder participar de la ceremonia de liberación. Agostina Urbieta, recordó que “el año pasado cuando volvimos del viaje, queríamos que todos entiendan la emoción que sentíamos cuando se hace esta ceremonia tan especial para los que viven en esta tierra”.

Y sobre su participación en el grupo como guía, Marina Covatti, agregó que “hace cuatro años que estamos participando del grupo de VoluntarioZoo. Hoy somos 9 o 10 chicos de guías y 30 chicos en voluntarios. Se viven y comparten experiencias de grupo que son realmente interesantes”.