Quién sabe cuántas oportunidades tendrá Olavarría de ver de cerca a tenistas que la mayoría está acostumbrada a ver jugar por televisión. La de hoy en Racing, entonces, fue una jornada casi histórica, porque estuvieron Juan Mónaco –que venía de caer ante David Nalbandian-, Mariano Zabaleta y el ya retirado Franco Squillari. Los tres invitados por el olavarriense Diego Hipperdinger, quien organizó este “Desafío por los Niños” al que asistió medio millar de olavarrienses.
Muchos chicos tuvieron la posibilidad de compartir un momento inolvidable: jugaron, hablaron con ellos, se sacaron fotos y recibieron autógrafos. En la cancha número 5, especialmente acondicionada para la ocasión, las alternativas fueron seguidas también por padres y jóvenes, y hasta se escucharon algunos suspiros de la platea femenina.
Todos recordarán este sábado 22 de diciembre. Luego de la clínica para los chicos, donde un diminuto tenista desinhibido hizo de las suyas en el polvo de ladrillo, jugaron su partido exhibición Squillari e Hipperdinger. Duró un set y medio y la jornada concluyó con el espectáculo que dieron en la cancha los tandilenses Mónaco y Zabaleta, quienes en la previa supieron aprovechar el tiempo en la carpa instalada especialmente en el court, equipada con música y un plasma y provista de frutas frescas.
Cuando finalizó la primera exhibición infoeme.com accedió a la intimidad de esa carpa y, además de la foto (tapa) pudo dialogar con los protagonistas. “La verdad es que estamos muy contentos de estar acá, en mi caso hacía mucho que no venía a Olavarría”, le dijo Zabaleta a este Diario On Line.
Mónaco también envió un cálido saludo a los olavarrienses. “No queríamos faltar a pesar de que tuvimos que viajar”, comentó “Pico”, que ha sido una revelación del tenis argentino en las últimas temporadas.
Al caer la tarde hubo más fotos y autógrafos en la sección del Parque Olavarría. Este evento, de primer nivel, persiguió fines solidarios. Lo recaudado será destinado a instituciones y personas que más lo necesiten.
Fue un éxito, una jornada inolvidable. Y ocurrió en Olavarría.
