Los “peladitos” que debutaron cuando ni lo imaginaban

Por Redacción

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Daniel Lovano / Infoeme

Rapados por obligación y mucho más prolijos que después de pasar por las tijeras de Nahuel Guerrero y el “Gordo” Córdoba, sólo minutos antes del partido con Bella Vista, Nicolás Rosales y Franco Janson aún no pueden salir de su asombro tres días después de haber debutado en el campeonato Argentino “B”.

“Caco” tiene 16 años (cumple 17 en marzo), Nicolás 19 y cada uno jugó lo que le tocó jugar como si llevaran años en la categoría. “Nos agarraron con la maquinita a pilas cuando se estaban por ir a la entrada en calor” reveló Nico, el mayor, sobre el peculiar estado de sus cabezas.

“Como Arbío no me pudo dar la oportunidad, no me imaginaba que un técnico nuevo me la iba a dar, aunque en la pretemporada me dijo que tengo mucho futuro, que siga para adelante que me iba a tener en cuenta, pero lo primero que pensé fue ‘es como Arbío, que muchas veces me dijo que siga así, que me tenía en cuenta’ y nunca fui ni al banco” confesó el Janson del medio, menor que Hugo (compañero en Ferro) y mayor que Lucas, el talentoso que juega para Embajadores.



Rosales relató que Romanello le habló en términos idénticos: “Apenas empezó la pretemporada me dijo que le dé para adelante. No pensé que se iba a dar tan pronto, sino se iba a demorar un poquito más; pero Eduardo (Bisio) llegó a la quinta amarilla y me dio la confianza de jugar”.

“Nos puso siempre en los amistosos, pero no pensaba que iba a estar ahí” contó Janson, debut absoluto igual que Nico, aunque Rosales integró el banco de suplentes en la visita a Alvarado.

Rosales admitió que sintió un “poco de nervios antes del partido”, en cambio “Caco” -que tiene esa desfachatez del que pasó por los potreros bravos- dijo que “nunca tuve nervios, sólo unas ganas bárbaras de jugar y que ganemos”.

La primera pelota que tocó Nico (tan importante en estos casos) fue un pase de Marcos Coronda, aunque la tiene como en una nebulosa. Caco en cambio dio lujo de detalles: “Salió un rebote de ellos, y se la di a Bordaberry”.

Janson también recordó la segunda, y cómo no. “En la siguiente quise llegar al fondo y como no pude mandar el centro, se la di de taco a Arena, Carlos se la dio a Pombo y el colombiano mandó el centro para el gol de Britos” describió.

Ahora otra vez paciencia, aunque se sabe que los tienen muy en cuenta. “Es una motivación para todos saber que cualquiera puede estar” dijo Nico, y “Caco” agregó que “también es para aquel que no se tenía fe; hay que levantar la cabeza sabiendo que este técnico va a poner al que mejor esté”.

Los dos reconocieron que nunca en sus vidas habían encarado los trabajos que propone Romanello en cada entrenamiento y recalcó que “más allá de eso trabajo mucho la cabeza al jugador, y es muy bueno porque está permanentemente hablándoles a todos”.

Si la parte interior de la cabeza está a cargo del entrenador, de la exterior se ocuparon Guerrero y Córdoba, cuando “Nico” y “Caco” ni imaginaban la posibilidad del debut.