Llegó el momento de Joel Zalazar

Por Redacción

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Daniel Lovano / Infoeme.com.ar

Este viernes Joel Zalazar fue a entrenar como todos los días, y evitó leer la lista de concentrados para visitar este domingo a Rosario Central por no chocarse con la frustración que ha significado terminar las semanas y ver cada partido desde la tribuna.

Fue Franco Dolci, su gran compinche desde que recaló en Ferro Carril Oeste, el encargado de darle la noticia que estaba esperando desde que se fue de Olavarría. “Te citaron para el partido con Central” le dijo; a Yoly se le aflojaron las piernas como nunca dentro de una cancha de fútbol, y cuando salió del estado de aturdimiento manoteó el teléfono y comunicó la buena nueva a su familia en Hinojo.

“Los compañeros me habían dicho que podía tener una chance, porque me habían visto bien en la semana y conocen mejor que yo como es esto. No quería mirar la lista por toda esa incertidumbre, hasta que la vio Franco, y se puso más contento que yo” contó Zalazar.

Con Carlos Trullet no existió ninguna charla posterior. “Siempre que entrenamos me da consejos, me corrige cosas; tenemos una relación de jugador a entrenador y yo le voy a estar eternamente agradecido por haberme dado esta oportunidad” subrayó.

Un esguince grave de tobillo primero y un desgarro después fueron demorando esta primera citación. “En la cabeza pesa cuando llegan estos golpes, pero el profe siempre me decía que le meta para adelante todos los días que me entrenaba solo, me repetía que ya iba a llegar la oportunidad, y la verdad es que tenía razón” destacó.

Desde que se conoció este mediodía la novedad, no paró de recibir saludos desde Olavarría. “La misma alegría que sienten todos ellos, en especial mis padres, el doble siento yo” dijo Yoli desde Buenos Aires, y comentó lo que ha sido esta transición entre el semi amateurismo del Argentino B y el profesionalismo de la B Nacional.

“Acá los entrenamientos son más intensos. Se trabaja con mucha más seriedad; hay una alegría bárbaro en el vestuario desde que llegamos a los entrenamientos hasta que nos vamos, cuando hacemos el loco. Nos divertimos cuando hay que divertirse, y cuando hay que laburar se labura en serio y de eso hay que aprender un montón” reconoció.

“Le decía a mi hermano que cuando estaba en Olavarría y miraba los partidos por la tele pensaba ‘ahí puedo jugar tranquilamente’, pero no esta tan fácil. Acá el más malo es muy bueno, no existen los mimos que por ahí teníamos en Olavarría, y los jugadores de nombre trabajan con la misma seriedad que tengo que trabajar yo. Muy contento, porque desde los compañeros al cuerpo técnico me han ayudado un montó a corregir cosas. A uno le cuesta el cambio, pero estoy feliz y disfrutando de este momento” afirmó.

Su primera incursión en la categoría de plata del fútbol nacional será nada menos que en Rosario y ante Central; casi un partido de Primera… “Hasta hace unos meses estaba jugando en las canchas de Hinojo, o de Sierra (Chica) y ahora se me presenta esta oportunidad en uno de los grandes estadios de la Argentina, lleno de gente y frente a uno de los equipos más grandes del país. Esto significa que el sacrificio, todo lo que he pasado valió la pena, y no quiero dejar pasar esta oportunidad, ni todas las que se me presenten; si no me toca jugar lo disfrutaré, y si me toca lo disfrutaré el doble”.

Joel nunca pensó que iba a llegar lo que viene esperando desde el último invierno en semejante escenario, y a esta altura del año pensaba más en terminar la adaptación a un mundo nuevo en la pretemporada de enero, pero llegó, y lo disfruta, y lo comparte con su gente de Hinojo y de Ferro.