Leandro Messineo siempre vuelve. Alguna vez tuvo una caída en una Doble Bragado que no logró amedrentarlo; regresó y se convirtió en uno de los mejores exponentes de las competencia de contrarreloj del ciclismo argentino.
En los primeros días de enero de 2012, a un par de meses para afrontar el gran desafío de buscar un lugar en los Juegos Olímpicos de Londres, una inverosímil caída en San Juan le produjo una fractura en el fémur de la pierna derecha.
Cuatro meses después, el olavarriense radicado en Viedma está otra vez en la ruta. Este domingo corrió una competencia de tura en Río Colorado en la que pocas cosas interesan menos que el resultado final.
Satisfecho, feliz por haber recuperado un lugar en su hábitat natural, Leandro comentó que “dentro de todo me siento bien; el objetivo de la carrera era terminar y la terminéâ€.
