Las imágenes son exclusivas. Y demuestran cómo dos presos con precarias herramientas pudieron burlar el último martes la seguridad de una de las cárceles de Sierra Chica, la Unidad 38.
Tuvieron todo el tiempo del mundo. Los guardiacárceles recién detectaron la fuga varias horas más tarde, cuando llevaron a cabo el recuento de internos. Se trata de Anselmo Omar Nievas Barrios, detenido por robo calificado por el Toc 1 de Azul y Diego Matías Franson Monzón a disposición del Juzgado de Garantías 4 de San Martín, por homicidio.
El relato fotográfico es elocuente. Son fotos captadas por un celular a las que accedió Infoeme y siguen la secuencia de la fuga cinematográfica.
Los convictos lograron romper el tejido que protegía la ventana de la celda y seguidamente pudieron limar uno de los barrotes utilizando un cuchillo que tenían camuflado. En la celda también encontraron otras armas rudimentarias: una navaja, un cuchillo tramontina y una “máquina†de afeitar.
Tras escabullirse por la estrecha abertura de la ventana se dirigieron hasta el perímetro alambrado de una huerta ubicada en las inmediaciones del pabellón. Allí, cortaron el alambrado y siguieron la fuga por el predio hasta ganar la calle y alejarse del lugar.
Al pasar las horas, el servicio penitenciario se percató del escape de los dos presidiarios, y así se inició una intensa búsqueda por la ciudad, que se desarrolló durante las primeras horas de la mañana del martes.
Un dato certero habría alertado a los agentes sobre el paradero de los internos en las inmediaciones de la Terminal de ómnibus local donde fueron recapturados. Al parecer se encontraban tomando un café en el buffet cuando llegó la policía. Finalmente los atraparon en el playón de Ferrosur.
