A través de un comunicado que el Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires emitió esta semana, la entidad que los agrupa en Olavarría expuso la situación que atraviesa el sector en la actualidad debido a la fuerte contracción económica.
Según la nota difundida, “en la última década las farmacias argentinas han cedido un porcentaje cada vez mayor de sus ingresos a la seguridad social y a la cadena de distribución del medicamento. Por el contrario, la Industria Farmacéutica redujo significativamente sus costos trasladando cada vez más gastos y trabajo administrativo y logístico a las farmacias”.
Para el sector, los convenios que unen a los laboratorios y al Estado para brindar cobertura en medicamentos a los afiliados al PAMI “utilizan a las farmacias como variable de ajuste para financiar el aumento de los consumos y soportar los atrasos en los pagos correspondientes por esa prestación. Las empresas prepagas absorben el impacto de la inflación y el aumento de los costos fijos con nuevos precios a sus pacientes y utilizando los fondos de las farmacias.”
En diez años el mercado del medicamento ha crecido significativamente, el Estado aumentó su cobertura a los ciudadanos y “las farmacias sufren la mayor contracción económica de su historia, lo que implica afectar cada vez más la dinámica económica y laboral del sector, así como el servicio sanitario a la población.”
En el mismo comunicado, el sector alerta “a la población, a los representantes de los laboratorios y a las autoridades que no podemos seguir sosteniendo esta situación terminal” calificó.
Asimismo, los farmacéuticos reclaman “la intervención de las autoridades sanitarias de la Nación para que se reduzcan a los valores históricos previos a la crisis del 2001, los aportes obligatorios que se exige a las farmacias para poder trabajar y atender a los pacientes de la Seguridad Social y a las empresas prepagas”. En tanto, explican que son necesarios “plazos de pago a las droguerías y laboratorios que acompañen las liquidaciones de obras sociales y prepagas por nuestro trabajo”.
“Los aumentos anunciados a los medicamentos forman parte de una recomposición de incrementos anuales que sólo favorecen a los laboratorios. Nosotros soportamos la inflación como lo hacen todos los ciudadanos, pero cobramos nuestro trabajo y servicio a prepagas y a las obras sociales en plazos que van de los 60 a los 120 días” detallaron.
El comunicado finaliza con un dilema: “¿de qué manera podremos sostener la prestación a partir del 31 de mayo con estas condiciones, sin resentir el servicio?”. Ese mismo día los farmacéuticos bonaerenses marcharán a partir de las 11 horas en la Ciudad de Buenos Aires.
