Con la presencia del intendente José Eseverri y cuatro funcionarios de diversas áreas se lanzó esta mañana oficialmente la campaña de control del uso y abuso de alcohol en adolescentes, que tendrá varios ejes. Y los centrales son una apuesta a la concientización de los padres y controles en la venta (cuyo horario será restringido los viernes y sábados) y de la circulación en automóviles de conductores alcoholizados.
En la mesa central de la sala de conferencias estuvieron junto a Eseverri el subsecretario de Calidad de Vida Raúl Pitarque, el jefe de Gabinete Héctor Vitale, el subsecretario de Cultura Eduardo Rodríguez y la secretaria de Desarrollo Social Patricia Seijo.
Los funcionarios hicieron una introducción para presentar el tema y de acuerdo a los cuadros estadísticos presentados concluyeron que en nuestra ciudad hay alrededor de 900 chicos que consumen más de 100 cc. por ingesta, es decir el nivel límite para poder conducir.
Al mismo tiempo quedó en claro que 700 de esos chicos de entre 15 y 17 años entra en el abuso los fines de semana (y por eso deben ser controlados por los padres) y 200 abusan del alcohol en cualquier momento (con lo cual necesitan búsqueda y asistencia directa del Estado).
Este lunes, a las 19:00, el Ejecutivo se reunió con medios de comunicación y representantes institucionales de la ciudad para pedir colaboración en la campaña de control de alcoholismo.
Entre las medidas que se implementarán están la organización de actividades comunitarias, la prohibición de venta de alcohol en todos los comercios “sin mesa” (A, B1, B2 y C1) los viernes y sábados a partir de las 17:00, se habilitará un 0-800 parta denunciar la venta ilegal a menores o fuera de horario junto a fuertes multas, seguimiento de fiestas juveniles, inhabilitación de carnet de conductor a los automovilistas que superen los 0,5 mg de alcohol en sangre, medición de alcoholemia a los accidentados, prohibición a los principiantes para conducir los fines de semana, sectores callejeros únicos para motomandados y prohibición de patrocinio de eventos deportivos y culturales donde concurran menores.
