La noche en que volvimos a cantar esas canciones que sabemos todos

Por Redacción

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Por Fabián Sotes, periodista de Azul

Cuando la dinámica de un hit musical se explica a través de la acción, pasan cosas como éstas. Es sábado a la noche, el Teatro Municipal de Olavarría está colmado de gente y la conjunción entre los artistas y el público llega a su punto máximo de ebullición.

La gente ya no está sentada y alza su voz para cantar más fuerte que el frontman: un hombre canoso, de anteojos y con barba de algunos días. El mismo tipo que en un escenario mantiene desde siempre esa actitud entre desganada y con cara de estar recién levantado que lo ha llevado, junto a su banda y desde hace muchísimo tiempo, de un lugar a otro del país.

Ese sábado a la noche son los Estelares los que cantan. Un hecho periodístico -la presentación oficial de un nuevo diseño y servidor de Infoeme, el diario digital por excelencia en el centro de la provincia de Buenos Aires, el diario que nació así, digital y nada más que digital- se transforma en un acontecimiento cultural en clave de recital de la banda platense.

Esa simbiosis, además, es atravesada por un hecho solidario. Todos los que están ahí acercaron útiles escolares para canjear por las entradas, artículos que después desde Infoeme van a ser donados a diferentes establecimientos educativos.

El resultado, entonces, fue exitoso desde lo solidario, desde lo periodístico y también, obviamente, desde lo artístico.

Si todavía alguien no lo sabe -a esta altura es difícil teniendo en cuenta la dimensión que en la escena musical rockera argentina tiene Estelares- Manuel Moretti, el cantante y la cara más visible del grupo desde esa voz tan especial para cantar canciones y desde una pluma tan fina para darle nuevas significaciones a letras que atraviesan cuestiones como el amor, el desengaño, reminiscencias tangueras y tantas otras cosas, nació físicamente en Junín y artísticamente en La Plata.

Allá por los noventa, épocas de menemato, Moretti y el grupo asomaron en la ciudad de las diagonales y se convirtieron primero en la banda mimada del periodismo.

Los dos discos iniciales, “Extraño lugar” y “Amantes suicidas”, fueron verdaderas joyas a las que, como suele pasar, sólo alcanzaron a apreciar unos pocos.

Pero desde “Ardimos”, el tercer trabajo de la banda, la mano empezó a cambiar, aunque tuvo que ver la luz otro disco, “Sistema nervioso central”, para que la masividad bañara en bronce a la banda y la convirtiera en un referente ineludible a la hora de hablar de los discos del rock de acá editados en la primera década del siglo XXI.

Detrás de aquel SNC estaba como productor artístico Juanchi Baleirón. El cantante de Los Pericos supo convertir a una banda de culto en una masiva, sin que eso significara una mala palabra tanto para los protagonistas principales de aquella transformación como para el público que los empezó a descubrir.

“Sistema Nervioso Central” fue el disco de Estelares donde “esas canciones que sabemos todos” se cantaron en todos lados. Hasta en una cancha de fútbol, convirtiendo a un tema de amor como es “Ella dijo” -en la versión original cantada a dúo entre Moretti y ese prodigio de la canción popular que es Jorge Serrano, de los Auténticos Decadentes- en un hit de las hinchadas. Parafraseando a Moretti en la noche del pasado sábado en el Teatro Municipal de Olavarría: “Una canción de amor para maricas que cantan hasta los barras bravas en la cancha”.

En esa conjunción reside otra explicación de lo que es la dinámica de un hit. Y los Estelares, a esta altura, tienen clarísima esa cuestión.

El cuarto disco de la banda, el disco del quiebre, el del antes y el después, le dejó lugar en los años siguientes a dos producciones más desde donde nuevos hits no dejan de sonar todavía hoy en las radios y en los canales de música, entre otros lugares. Se trata de “Una temporada en el amor” y “El costado izquierdo”, este último el más reciente de los trabajos de la banda, editado el año pasado.

Con todo ese cargamento a cuestas, Estelares volvió a Olavarría para regalar otra noche inolvidable.

El año pasado, para el aniversario de la ciudad, también habían estado. Y aquel show, a diferencia de este último, fue una verdadera sucesión de hits, un tema tras otro que encendió a todas esas miles de personas que desafiando la lluvia se acercaron al Parque para cantarle el feliz cumpleaños a Olavarría.

El show del sábado en el Teatro Municipal estuvo más emparentado con lo que suelen ser las presentaciones del grupo en todos y cada uno de los lugares por donde transita. Muchas canciones de esas que cantamos todos. Pero también, un espacio importante a otros temas tal vez no tan conocidos pero que no dejan de ser tremendamente interesantes, tanto por cómo suenan como por lo que sus letras cantan.

Fue algo más de una hora y media de pleno disfrute. Y para que eso pasara, el público fue cómplice de los artistas desde el comienzo hasta el final, cuando ya todos de pie cantaron más fuerte que el propio Moretti canciones como “Aire” o “Un día perfecto”.

La próxima movida de Estelares es de las grandes. El 19 de abril, es decir, en unos días, llegan a la calle Corrientes. Van a tocar en el Gran Rex. Y la presentación promete ser inolvidable. A tal punto que ese recital tiene futuro de disco en vivo, el primero que oficialmente lanzará la banda, y también de DVD.

Para quienes no puedan estar en el Rex y estuvieron el pasado sábado en Olavarría, les quedará el dulce recuerdo de haber visto a los Estelares antes de esa gran presentación gran en el teatro de la calle Corrientes de Buenos Aires. Y eso no es poco.