Daniel Lovano / Infoeme.com.ar
El 4 de junio de 2011 quedará en la historia por algunas cosas más que por la clasificación de Racing en Río Gallegos, inscripta ya en el libro de oro del deporte de Olavarría. En el Sur, en el frío, casi a media luz, comenzó una increíble racha de triunfos a través de la vía de los penales de Gustavo Noto como entrenador.
En este año y medio transcurrido el entrenador marplatense logró superar cinco series consecutivas con definiciones desde el “dischettoâ€, a las que sumó este viernes otra. Luego del 0-0 en el tiempo regular ante Agropecuario de Carlos Casares, Alvarado se metió en la ronda fina de la Copa Argentina por más aciertos desde los doce pasos (5 contra 3).
En el medio, otra noche para todos los tiempos. La del 23 de junio, cuando Racing y Deportivo Roca no pudieron abrir el marcador en la segunda final por el ascenso al Argentino A y los chairas ganaron por las manos de “Willy†Ferreyra, cinco aciertos, el último por el Vasco Solaberrieta.
Noto optó por no seguir en Racing y tomarse un año sabático, interrumpido en el medio por la enésima crisis en Alvarado de Mar de Plata; un equipo de presupuesto exorbitante que se encaminaba hacia otro fracaso. Nunca estará escrito en ninguna parte que el “Torito†llegó a la clasificación gracias a un gol in extremis de Pipi San Julián en 9 de Julio.
En los playoffs Alvarado fue demoledor desde el punto del penal: bajó a El Linqueño, Deportivo Madryn y Deportivo Roca en condición de visitante y accedió al esperado retorno al campeonato Argentino A.
¿Puntería, entrenamiento, trabajo psicológico, temperamento, culo? Muchos se preguntan desde hace un tiempo donde radica la increíble efectividad de los equipos de Noto en las definiciones por penales.
