Por Pablo Andrés Alvarez (periodista del diario La Nueva Provincia, de Bahía Blanca)
Más allá de que políticamente suena “bien†organizar un torneo de 100 equipos y transformarlo en el más federal de la Argentina y casi con seguridad de Sudamérica, el Argentino B se convirtió en una caja recaudadora muy apetecible para las arcas de la AFA.
Hasta el año pasado, el día hábil posterior a cada partido que se jugaba en esta categoría, cada club debió girar, de promedio, 1.500 pesos (la cifra depende de la recaudación que genera el juego) al ente organizador, en este caso el famoso Consejo Federal.
Una cuenta rápida da que, por fin de semana, -y sólo en esta categoría- habrá alrededor de 50 partidos. Por lo tanto, cada 7 días entrarán a calle Viamonte 75.000 pesos. Por mes: 300.000. Por temporada regular: 2.400.000.
También ingresará dinero por el Argentino A (25 equipos) y, desde enero de 2013, el Argentino C (el año pasado se inscribieron más de 300 equipos).
El fútbol del interior cobró, sin dudas, un gran poder recaudatorio, en el que poco parece interesar el futuro de los clubes. Lo importante parece ser, en este caso, que pasen por caja...
