La confirmación de 19 despidos en la cantera Galasur refleja el grave momento que atraviesa el sector de la minería en la zona.
Los mismos telegramas enviados a los trabajadores, 17 de AOMA y 2 de Comercio, describen la realidad del mercado y las dificultades para sostener la mano de obra de cada unidad productiva.
La prescindencia de servicios es por “causal de falta o disminución de trabajo”, se enuncia en el telegrama y agrega: “la empresa se ve asimismo obligada, extraordinaria y sobreviniente de grave deterioro de las condiciones económicas y productivas en las que se desarrolla la explotación minera de GALASUR S.A., derivada de circunstancias externas y ajenas a la voluntad, conducta y responsabilidad de la empresa que han provocado una severa reducción de la actividad y de la demanda de sus productos”.
“La explotación se encuentra directamente vinculada a la actividad de la construcción y la ejecución de obras de infraestructura sobre todo de obra pública, por lo que la marcada contracción de ambos mercados, tanto público como privado, especialmente durante los últimos años, produjo una disminución del consumo y comercialización de volúmenes de extracción, producción, venta y despacho”, se acota.
La explicación brindada a los empleados agrega que “las ventas de GALASUR S.A., que registran una disminución aproximada del 33,96% interanual pasando de 6.888.699.569 entre enero y julio 2025 a 6.073.527.424 para el mismo período del 2026 con un 33,5% de inflación interanual evidenciando objetivamente la magnitud de la contracción de la actividad y la consecuente falta de trabajo”.
“La situación se agravó particularmente por la intempestiva e irregularidad en el cumplimiento de obligaciones de pago correspondientes a importantes operaciones comerciales”, reconoce y precisa: “la empresa sufrió incumplimiento por parte del Estado (SOFSE-Trenes Argentinos Operaciones), que llegaron a generar créditos impagos a favor de GALASUR S.A. de aproximadamente $ 1.890.000.000, algunos de ellos con una antigüedad de más de dos años, provocando un grave deterioro del capital de trabajo, del flujo de caja y de la cadena de pago”.
La explicación culmina señalando que “los niveles de actividad y producción resultan insuficientes para sostener la estructura operativa y laboral existente, dimensionada para niveles de operación sustancialmente superiores”.
