Este año, la agrupación de gauchos peregrinos de la parroquia “San José” realizará su peregrinación número 35 hacia la Basílica de Luján. Lo hará, como desde 1989, junto a la misma imagen de la virgen que guía su recorrido, y partirá en la mañana de este miércoles desde el Paseo Jesús Mendía.
Uno de los integrantes de la tradicional agrupación, Leonardo Rossi, pasó por Contacto para hablar de los preparativos y contar qué representa cada procesión para ellos.
Contento con el pronóstico del tiempo, que prevé buenas condiciones, Leo explicó al comienzo que “la agrupación de gauchos peregrinos de la parroquia San José es una institución más en la ciudad, como si fuera un club. Tenemos una comisión directiva, con socios con una cuota activa, y durante el año hacemos actividades para recaudar fondos que nos permitan solventar este viaje del que formamos parte 35 personas, más los 70 caballos que van con nosotros”.
“Nosotros trabajamos casi un año para estos diez días” contó, y aseguró que “cada uno que forma parte de esta peregrinación lo hace por algo, hay historias de fondo, y te diría que el 100% que va a Luján a caballo lo hace por una cuestión de fe, más allá de la tradición. Nadie hace 400 kilómetros por nada. Lo mismo pasa con quienes hacen la peregrinación a pie”.
Sobre la llegada a Luján, confesó que “vivirlo es emocionante. A todos se nos aflojan las piernas cuando llegamos allá y no podemos contener las lágrimas, por el esfuerzo que se hizo durante todo el viaje y por el propósito por el que fue cada uno".
El recorrido de 10 días contempla paradas por distintas localidades, hasta la llegada a Luján prevista para el viernes 25. Los peregrinos a caballo viajan junto a dos vehículos de apoyo, uno que lleva sus pertenencias y alimentos, y otro que los escolta ante cualquier necesidad.
Para esta salida el grupo creció con respecto a la peregrinación del 2025, y convivirán durante 10 días 35 personas que van de los 15 a los 76 años. En este sentido, Rossi valoró el compañerismo: “Son muchas actividades y están repartidas para que todos pongamos lo nuestro” señaló.
Los participantes claves de esta travesía son los caballos, y en este punto Leo explicó que “lo que más hacemos es cuidarlos a ellos”.
“Los preparamos durante todo el año, si bien vamos ‘al paso’ con la intención de cuidarlos, hay que entrenarlos. Eso implica además buena alimentación y controles de sanidad y veterinarios pedidos por el Senasa, que está perfecto que los exijan y obviamente se cumplen” completó.
Otro elemento importante son los cuadernos que llevan plasmados todos los pedidos e intenciones que dejó la gente durante los días previos. Aseguró que “son muchos los que hemos completado este año, sobre todo por la visita del Papa a Luján en noviembre ya que hay una movida muy importante en torno a la Basílica. Y además hemos llevado cuadernos a las localidades, como por ejemplo en Santa Luisa”.
A pedido de los fieles, los peregrinos también acercan a la Basílica “cartas, cadenitas, y elementos con mucho valor sentimental”.
Para cerrar, Leo destacó el encuentro con peregrinos de otras localidades: “De Roque Pérez para adelante el camino es único prácticamente para todos los que vamos a Luján. Vamos por caminos de tierra para no entorpecer el tráfico y nos cruzamos con gente de Alvear, Saladillo, Laprida y también los chicos de la parroquia San Francisco de Olavarría. Es un buen momento para encontrarnos y charlar sobre cómo le fue a cada uno” dijo.
