“Hoy podrá haber mucha IA, muchas computadoras muy avanzadas, pero a escribir ‘papá’ y ‘mamá’ nos enseñó la maestra”. Con estas emocionantes y emocionadas palabras Hugo Godoy, ex alumno de la Escuela Nº 49, cerró el acto que sintetizó el reencuentro con las aulas, con los compañeros y con la maestra de primer grado, al cumplirse 50 años del egreso de séptimo grado de la promoción 1976.
Muchos impactos en una sola mañana: rostros que no se veían desde hace mucho tiempo, “compañeritos” (como repitió varias veces en sus palabras Hugo) que viajaron desde otras ciudades para no perderse este día tan especial, el recuerdo de los pizarrones que miraron y los pupitres donde se sentaron durante 7 años y ese patio que transitaron tantos días.
La bienvenida estuvo a cargo de la directora Daiana: “Es un placer recibirlos, es un orgullo para nuestra comunidad pasar a descubrir una placa. Me encanta que sientan tanto cariño por la escuela de la que nosotros también estamos enamorados y la seguimos manteniendo hermosa como siempre”.
Luego de descubrir la placa, la seño de primer grado Elda Delassay pidió permiso para pronunciar unas palabras. “Verdaderamente doy gracias a Dios por estar presente en esta oportunidad y decirles 'gracias' a todos ustedes y a esta Escuela que durante 20 años me dio tanto” valoró y cerró con un verso de la poeta y pedagoga chilena Gabriela Mistral.
También utilizó el espacio de las palabras Olga Rasposo, de largo recorrido por el establecimiento, quien en primera instancia viajó en el tiempo para volver a aquella llegada al edificio de Urquiza y Bolívar.
“Tengo parte de mi corazón en esta Escuela. Empecé como docente suplente de la señora Ofelia Ottino en el área de las ciencias sociales; con mis alumnos pintamos un aula cuando los recursos de la cooperadora no alcanzaban para las cosas de la escuela y tengo muchos recuerdos” expresó.
Hizo una recorrida por su trayectoria docente, su regreso como inspectora de educación, el legado que continuó su nieta en esa misma atmósfera que no sólo la atrapó, sino que lo hizo con toda su familia.
El final de las palabras estuvo a cargo de ex alumno Hugo Godoy. “Espero no emocionarme” prometió, pero no lo cumplió.
“Agradecer por la predisposición a las autoridades de la Escuela, por darnos la oportunidad de volver a lo que fuimos; agradecer a aquellos compañeritos que vinieron desde lejos para que podamos estar juntos, a nuestras seños de toda la vida, porque serán de toda la vida” recalcó.
“Agradecer a los que hicieron posible que hoy sea un día de festejos, para conmemorar lo que hemos aprendido durante esos años en que fuimos educados para la vida, recordar a nuestros compañeritos que hoy no están, a las maestras que se nos fueron a otro plano. Conmemoremos sobre todo que fuimos educados, Hoy podrá haber mucha IA, muchas computadoras muy avanzadas, pero a escribir ‘papá’ y ‘mamá’ nos enseñó la maestra” concluyó con lágrimas en los ojos.
La celebración de los alumnos de la promoción 1976 de la Escuela Nº 49 seguirá desde las primeras horas de la tarde y hasta que las velas dejen de arder en una quinta de la calle Rivadavia, más allá de la Ruta 226.
