Grave por donde se lo mire

Por Redacción

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Mauro Szeta, especial para Infoeme

Llegó a defenderse. Les vació el cargador de su pistola a los atacantes. Al parecer alcanzó a herir a uno. El comisario Néstor Roncaglia es la víctima. Es el máximo jefe de la Federal en lo que tiene que ver con la lucha contra el narcotráfico.

Fue la cara visible en la detención del colombiano “Mi Sangre”, fue el encargado de desarticular la banda de narcos en el operativo Luis XV. La noche en la que lo atacaron volvía a su casa después de un operativo en el que se secuestraron más de 100 kilos de cocaína en Campaña.

En su intimidad, el comisario, que está fuera de peligro, cree que lo atacaron por su combate contra el narcotráfico. Le dijo a sus allegados y a los máximos referentes de seguridad en el país, que lo fueron a matar. Si es así es gravísimo.

Del otro lado, la bonaerense y la fiscalía de Vicente López que investigan el caso creen que se trató de una entradera más, de un asalto común violento, en que los ladrones eligieron a Roncaglia, por su camioneta. Si es así, es gravísimo también. Más si se tiene en cuenta que el fiscal de esa zona, Eduardo Rodríguez, había advertido que el robo de autos en la zona estaba fuera de control, y que la policía no estaba capacitada para combatir esa clase de delito.

No importa el móvil del ataque. El caso es grave igual. Ninguna lectura que se haga le baja el tenor a la brutalidad del caso. Lo bueno de todo: Roncaglia vive para contarla, lo que no es poco.