Ataques de tos seca, falta de aire, agotamiento y riesgo de padecer obstrucciones respiratorias. La tos convulsa genera alarma, y es por eso que el ministerio de Salud bonaerense llamó a vacunar a los niños.
Los motivos de esa preocupación son concretos y se apoyan sobre un aumento sostenido de los casos, que en lo que va de 2008 ya marcaron una suba con relación a idéntico período de 2007. Para ser precisos, hubo 20 afectados más.
Esta enfermedad que puede resultar fatal para los lactantes, ya venía en alza. Tanto que los casos confirmados habían aumentado más de diez veces de un año a otro en la Provincia.
Según datos oficiales, en 2006 hubo 35 confirmados, mientras que en 2007 la cifra trepó a 352, con el agravante de que le costó la vida a un niño.
Se trata de una afección que se puede prevenir con una vacuna gratuita que está en el calendario nacional. Es por eso que la Cartera Sanitaria pidió a los padres que apliquen la cuádruple a sus hijos, en especial a los menores de seis meses.
Desde la dirección de Epidemiología informaron que en lo que va del año, se confirmaron 61 casos de tos convulsa o coqueluche. “Lo importante es que la mamá esté atenta al calendario; que no se quede con la primera dosis porque de ese modo está jugando con la vida del chico”, advirtió Silvia González Ayala, jefa de Infectología del Hospital de Niños Sor María Ludovica de La Plata.
En tanto, la jefa de Pediatría del Hospital Municipal “Héctor Cura”, Graciela Casamiquela, informó a infoeme.com que en lo que va del año no se han registrado casos en Olavarría, pero sí en años anteriores con cantidad de afectados creciente. Igualmente aclaró que la vacunación se realiza normalmente.
Tras anunciar la campaña de vacunación intensiva que arrancará el mes próximo, el ministerio que encabeza Claudio Zin apuntó que la tos convulsa es generada por la bacteria bordetella pertussis.
“Luego de toser un rato sin poder parar, el niño carga aire y hace un ruido muy característico de la enfermedad que nosotros llamamos estridor”, explicó González Ayala y agregó que en los lactantes suelen producirse apneas.
Es decir, “dejan de respirar por unos instantes y quedan muy agitados. Si pueden eliminan por boca un líquido viscoso que tiene la misma apariencia que la clara de huevo”.
El problema se agrava en los menores de seis meses, “porque al no poder eliminar ese moco lo traga y luego vomita”. Después de semejante esfuerzo aumenta la presión arterial y esto puede provocar hemorragias, el agravamiento de hernias si las hubiera, prolapso rectal y secuelas graves, entre las que figuran las obstrucciones respiratorias e, incluso, la afectación del sistema nervioso central.
El contagio de la tos convulsa se produce cuando una persona infectada tose, estornuda o habla. En esos momentos las secreciones que expele quedan en el aire y pueden ingresar al organismo de otra persona, sobre todo si se trata de un niño que no recibió la vacuna cuádruple y, por consiguiente, está totalmente desprotegido contra esta afección.
“No hay duda de que el número de afectados crece año a año en forma notable”, concluyó el director de Medicina preventiva, Alejandro Costa.
Fuentes: infoeme.com, Hoy
