Mario Amespil, ex gerente de la concesionaria de automóviles que funcionaba en Olavarría recibió cuatro disparos al querer evitar una entradora en la ciudad de La Plata, donde actualmente está radicado.
El empresario de 64 años vivió por muchos años en el barrio San Vicente de nuestra ciudad y fue titular de la concesionaria Dancar (Ford) que funcionó en avenida Del valle entre Lamadrid y Moreno, donde luego funcionó el boliche “La Nave” y actualmente lo hace la sede de la Iglesia Cosecha Mundial.
Además es el padre, de Juan Amespil, quien integró el plantel de Estudiantes de Olavarría en Liga Nacional.
Según relata el diario Clarín, Mario Amespil llegó a su casa y entró el auto en el garaje. Apenas bajó del vehículo y cuando se disponía a cerrar el portón fue sorprendido por dos ladrones armados que aparecieron en un Ford Fiesta.
De acuerdo con los primeros datos de la investigación, loa agresores serían dos jóvenes de entre 18 y 20 años.
Uno de los proyectiles le ingresó por la espalda –del lado derecho y le afectó un pulmón, sufrió otro disparo en la rodilla del mismo lado y los restantes le provocaron heridas en la pierna, a la altura de la ingle.
Cuando el gerente cayó al piso, los delincuentes escaparon sin llevarse ninguna pertenencia.
En el interior de la propiedad de Amespil, su esposa, Nora Del Potro (58) –quien trabaja como asistentes social– escuchó los gritos y enseguida salió a la calle.
El hombre se mantenía consciente y alcanzó a describir parte de la situación. La familia pidió ayuda al 911 y en pocos minutos Amespil fue trasladado en un patrullero al Hospital Italiano de la capital bonaerense.
Por la lesión en el pulmón, apenas ingresó al centro asistencial el hombre fue derivado al quirófano para una operación.
No es la primera vez que Amespil padece una “entradera”. En abril de 2002, un delincuente armado lo esperó a que bajara de su auto y lo atacó. También fue de noche y la víctima intentó una defensa. Recibió un disparo de un arma calibre 22 y la bala le rozó la cabeza, pero sólo le provocó una lesión leve que no requirió internación.
Tiempo después tuvo que denunciar otro robo, pero en esa ocasión los ladrones se llevaron objetos de valor de la casa cuando estaba vacía.
La causa quedó a cargo de la fiscal de La Plata Ana Medina.
