Este viernes a la mañana, en un horario que la oficina no suministró, la secretaria del Juzgado de Faltas de Olavarría Elda Donatelli esperará en su despacho al joven que en la noche del sábado 9 (domingo a la madrugada), escapó de un control de tránsito policial y comenzó allí un recorrido temerario, que incluyó un choque con heridos y 10 patrulleros que lo siguieron –incluso cuando anduvo en contramano- hasta su casa.
Esta semana, declararon en el Juzgado local los policías que participaron de la cinematográfica persecución y que en algunos casos llegaron a la casa del joven, que dejó estacionada la camioneta Toyota Hilux en la puerta de Hornos 1964, y no volvió a salir.
Por eso, y recabados ya la mayor parte de los testimonios de los uniformados, Donatelli quiere ahora oír el descargo de Santiago Pascua (de 18 años) antes de determinar cuáles son las infracciones de tránsito que efectivamente cometió el joven, antes de imponer las multas que puedan corresponderle.
El caso es muy recordado pero no solamente por los hechos en sí mismos –que incluyeron un auto destrozado y dos jóvenes golpeados en la loca carrera- sino porque, curiosamente, la Policía mantuvo varios días en reserva el nombre y el domicilio del conductor de la camioneta, a pesar de que registró todos los detalles del auto chocado y de los dos jóvenes heridos que iban en el Daihatsu.
La causa incluso pasó a la UFI Nº4 del fiscal Luis Arbío, donde se investiga –paralelamente al expediente de tránsito- “lesiones culposas y desobediencia”.
Esa noche de sábado (domingo a las 4:20), con el centro repleto de gente, la camioneta desobedeció la orden de detenerse que le dieron desde una patrulla ubicada en General Paz y España. Desde allí fugó hasta Del Valle, tomó un tramo de Pringles por el carril contrario a su mano y volvió al centro, donde chocó a un Daihatsu Charade modelo 1980, donde iban Martín Maly y Manuel Da Costa Fiusa, quienes terminaron los dos golpeados y el segundo con un corte en la cabeza.
Los patrulleros sigueron la camioneta hasta el domicilio de Pascua.
Pero lo que puso al caso en la picota fue lo que sucedió después, y que incluso generó el enojo de las familias de los jóvenes heridos: el parte preventivo elaborado por los policías aparecían los datos de las víctimas de los hechos, pero ninguna referencia del conductor de la Toyota.
