Esta vez el tiro del final a Racing le salió a la perfección

Por Redacción

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Daniel Lovano / Infoeme.com.ar
Fotos: Infoeme.com.ar

En ese tiempo del partido que los árbitros utilizan para levantar una mano hacia el cielo y marcar el tiempo agregado, Racing armó una jugada bielsista, como le gusta a su entrenador: un lateral llegó el fondo, puso la pelota en el punto del penal, donde el delantero la aguantó y el volante que venía desde atrás definió como marcaba el momento y el lugar para darle al chaira una gran victoria en su retorno al campeonato Argentino A.



Leo Vitale fue el intérprete inicial de segundo gol de Racing con una trepada de manual; Gonzalo Abán éstuvo para darles lucha a los centrales y Francisco Vazzoler embarazó la red con un puntazo de derecha de cara a la popular sur.

No es el resultado que mejor le cae al trámite, ¡pero que importa! dirá el lector si sirvió para ganar el primer partido, ante un adversario que no sólo tiene historia, sino presente en el fútbol del interior.

Lo de Racing fue bueno hasta el cuarto de hora del segundo tiempo, cuando se les vació el tanque a los dos volantes externos (Valente y Michelena) y los ataques de Cipolletti empezaron a forzar infracciones cerca del área que en la zurda de Ibáñez convirtió en azotes en la cancha de arriba.

Hasta ahí, lo del chaira era interesante, en un partido intenso, atractivo, con señas particulares de una categoría muy distinta a la que dejó, donde los equipos y las individualidades tienen otra jerarquía.

Cipolletti salió más afirmado y prolijo; confiado con la pelota, sin apuros y con la intención de sacarla por abajo, desde los centrales y hacia los laterales, pero esa propuesta fue eficaz en tanto se trasladó al talento del Ibáñez.

Ese arranque duró unos pocos minutos, y cuando Racing acentuó la presión en la mitad de la cancha, y esencialmente apareció la intensidad de los dos volantes externos del chairas el juego cambió de tono.

La primera fue para los visitantes: gran anticipo de Nicolás Ballestero en la mitad de la cancha, apertura a la derecha para Sáez y el pase a la medialuna se diluyó por un mal pique, cuando Ibáñez estaba por apretar el gatillo de su zurda.

Complicado pedir sutilezas y precisión en un campo como el de Racing, pero algunos no murieron en el intento. Racing respondió con un tiro libre de Valente desde la izquierda, que Medina por centímetros no la puso de cabeza en su arco.

Ese episodio le sirvió al chaira para advertir que la precisión de sus lanzadores de pelota parada causaban muchos problemas en el área de Cipolletti.

Ibáñez, en una gran contra, tuvo una buena comunicación con Vázquez y Torresagasti resolvió sin problemas. La respuesta de Racing fue mucho más picante: Avila le sacó del buche una pelota a Solaberrieta (corner de Michelena desde la derecha) y en la segunda jugada el Vasco por milímetros no metió el frentazo, a servicio de Baroni.

“Ibáñez dependiente”, Cipolletti hería a través de ex Racing. En un córner desde la derecha el “Guante” la puso en el segundo palo, Negri le dio como pudo y encontró a Torresagasti donde marcan los libros.

Ante la menor participación de Ibáñez, aparecía Vázquez para inquietar a Torresagasti, pero el arco le quedaba demasiado lejos. En un buen encuentro Michelena, Baroni, Abán, el ex River la mandó a las nubes desde el punto del penal.

Racing ya poblaba el campo rival de camisetas verdes; le complicaba la salida a Cipolletti, lo hostigaba para forzarlo al error. Valente y Michelena igual, Baroni empezaba a hacer daños a espaldas de Carrillo y despuntaba Abán.

Un diálogo entre los dos delanteros forzó el primero: Baroni buscó a Abán a espaldas de Riffo, Ballestero salió desesperado al cruce y cuando el ex River tiró el sombrero levantó groseramente las manos. Penal, que Baroni definió con supremo suspenso: derechazo alto, al ángulo superior izquierdo, y la pelota se metió luego de un angustiante recorrido a espaldas del arquero.

Al toque, sólo un minuto después, Larenas se lo tragó a Baroni en el área. Era un penal enorme que Bocca, en su único error de toda la tarde, no vio o prefirió ignorar.

Cipolletti lucía aturdido, como esos boxeadores que se sienten seguros en el ring y de pronto reciben un gancho al mentón. Abán metió una gran corrida en la izquierda, y su centro no tuvo receptores en el área chica; Michelena hizo lucir a Facundo Avila con un tiro libre desde la izquierda en un momento de Racing.

Pero Vázquez antes del descanso avisó que las cosas no iban a quedar así, aunque volvieron como si nada. Michelena, antes de fundir motor, ganó una pelota en la presión, sacó un zurdazo mordido, la pelota cayó en los pies de Valente y el remate encontró el cuerpo del arquero de Cipolletti.

Ese ataque bien podría marcar el límite entre el partido que manejó Racing y el que empezó a sufrir. Cipolletti le tiró en la cancha su madurez colectiva, y lo fue arreando contra el área. Reapareció Ibáñez, se plantaron Negri y Larenas, Riffo se mostró como una buena descarga para Vázquez en la izquierda, y a rezar.

No hubo ataques profundos, pero como Racing se había quedado sin contención en la mitad de la cancha debió recurrir a la infracciones cerca del área, las terminaba sacando para cualquier lado. Cada corner se convirtió en un suplicio.

Torresagasti voló contra su palo derecho para quedarse con un cabezazo de Medina; Michelena la sacó con los pantalones en la mano en una jugada de flipper. Vázquez reventó el travesaño con un cabezazo.

Cipolletti hacía pesar la presión, la pegada del “Guante” y la buena envergadura de varios (Medina, Ballestero, Larenas, Vázquez).

La salida de una pelota parada le dio el empate. Racing achicó mal, Larenas metió la pelota al área, alguien le tocó la pelota a Torresagasti y Henry Sáez definió con el arco vacío. Gol previsible y panorama complicado.

A Racing le quedaba la enorme jerarquía da Abán. En una bajó como con un imán un saque de arco y por poco no sorprendió al arquero desde tres cuartos y en la otra salió al lado de Vitale, pasó como parado a Figueroa y definió cruzado, pero desviado.

Cipo tuvo otras dos llegadas a través del juego aéreo, las dos por Vázquez. Ranalli no se achicó y optó por dos cambios para ganar el partido: afuera los dos volantes externo, puso a Vazzoler por la derecha, Baroni en la izquierda y mandó a Oscar Altamirano cerca de Abán.

Los dos tenían a mano la birome para labrar el empate; ya lo miraban con cariño cuando Vitale hizo el desborde de su vida, después apareció Abán, enseguida Vazzoler y con el tiro del final el chaira firmó un debut a lo grande en el Argentino A.

Esta es la síntesis del partido:

Racing A. Club. Pablo Torresagasti; Darío Santellán, Claudio Ferreyra, Esteban Erramuspe, Leonardo Vitale; Gastón Valente (ST 28m. Francisco Vazzoler), José Solaberrieta, Federico Funes (ST 40m. David García Lorenzo), José Michelena (ST 28m. Oscar Altamirano); GONZALO ABÁN, Gonzalo Baroni. DT: Carlos Ranalli

Cipolletti de Río Negro. Facundo Avila; Mariano Figueroa (ST 33m. Manuel Gutiérrez), César Medina, Nicolás Ballestero, Jonathan Riffo; Oscar Negri, Ricardo López Carrillo, Leonardo Larenas; Julio Ibáñez; Henry Sáez (Mario Avila) y Luciano Vázquez. DT: Lorenzo Frutos

Goles en el primer tiempo: 33m. Gonzalo Baroni, de penal (R)
Goles en el segundo tiempo: 20m. Henry Sáez (C) y 44m. Francisco Vazzoler (R)

Amonestados:
Claudio Ferreyra y Leonardo Vitale
Julio Ibáñez

Arbitro: Bruno Bocca (6), de la Liga del Sur
Estadio: “José Buglione Martinese”