El llanto de Altamirano

Por Redacción

----
Daniel Lovano / Infoeme.com.ar
Fotos: Alejandro Casamayou

Los ídolos son así. Roto, como aquella noche de Palermo en la cancha de Colón, aunque con una lesión mucho menos grave, cuando Matías Ordozgoiti aguardaba fuera de la cancha para ingresar en su lugar, Oscar Altamirano tuvo la última pelota y le dio otro triunfo a Racing.

“Tuve la desgracia de que me tiró, me dolía para correr, pero gracias a Dios se ganó y los tres puntos quedaron para nosotros. Hicimos un saque rápido, Gonza (Abán) que es una bestia se comió al marcador y me le entregó servida” celebró Altamirano debajo de la visera de la platea carbonera.

“Esto es Racing; estamos condenados a sufrir hasta el último minuto. Lo importante es que se ganó y que nosotros seguimos con el sueño. Tengo unos compañeros de oro, y demostramos que si seguimos así de unidos vamos a salir a flote” advirtió.

“Hace rato que nos están dando por muertos. Nos sacaron la localía en la Copa Argentina, debimos ir a Bahía para jugar con Villa Mitre. Así estamos acá; después, exigen, nos putean, pero hay que decirle a la gente que tanto jugadores dirigentes y cuerpo técnico estamos haciendo lo imposible. Lo bueno es que la prensa está de nuestro lado y si seguimos así de unidos lo vamos a sacar adelante” subrayó.

“Todos nos están pisando la cabeza; no podemos conseguir plata de ningún lado, hay familia que viven al día y piensan que nos sobra. Pero quiero agradecer a los dirigentes que se matan por conseguir los recursos, al cuerpo técnico que está haciendo un laburo bárbaro y a los jugadores que aman esta camiseta. Y a la gente, decirle que por más que nos pongan palos en la rueda, nosotros vamos a salir adelante” dijo el muchacho de San Martín.

Altamirano confesó el diálogo con Gonzalo apenas anotado el gol, y dio un anticipo del que ni siquiera estaban al tanto los dirigentes. “Gonza (en ese momento se quebró) está pasando por un mal momento; es un amigo, un hermano. Hay que respetar las decisiones; cuando me tocó irme sufrió él y ahora sufro yo, pero seguramente la vida nos volverá a encontrar” alcanzó a decir cuando las lágrima ya empezaban a invadir sus mejillas.

Consultados los principales dirigentes del departamento de fútbol, se mostraron extrañado, pero anticiparon que van a estar al lado del jugador para tratar de solucionar sus problemas y que en enero siga con la camiseta que en estas dos temporadas ha defendido como si fuera un chaira de toda la vida.