Fotos: Mariano Valentini
El pasado fin de semana ladrones ingresaron en una vivienda ubicada sobre la avenida Colón al 2100. El hecho ocurrió durante el sábado aunque los propietarios de la casa todavía no pudieron determinar con exactitud el momento del robo.
Los delincuentes entraron por una ventana de la planta alta, que da al patio de la casa ubicada entre Cerrito y Maipú, aprovechando la ausencia de los dueños. Accedieron cortando la parte inferior de una ventana balcón, y anulando, de esta forma, los sensores de alarma de la abertura. “Al parecer saltaron el paredón que divide nuestra casa con un terreno baldíoâ€, indicó la dueña.
El pequeño corte en la abertura bastó para que los amigos de lo ajeno accedieran a la traba de la ventana y entraran.
Una vez adentro los ladrones tuvieron suficiente tiempo de acción para revisar todas las habitaciones de la planta alta. “En ningún momento bajaron del segundo piso, al parecer sabían que abajo hay sensores detectores de movimiento, que no hay arribaâ€, indicó la dueña.
Aunque todavía no saben con exactitud el horario del delito, los propietarios asumen que el hecho habría ocurrido durante el sábado a la noche ya que cuando llegaron estaban todas las luces encendidas.
“Nuestros vecinos nos avisaron del robo y llamaron a la Policía cuando advirtieron la persiana abiertaâ€, añadieron los propietarios.
Los dueños comentaron a infoeme.com que “los vecinos escucharon una alarma sonando, que no era la nuestra, y lo asimilaron como si fuera la nuestra y llamaron a la Policíaâ€.
Para cuando la ayuda llegó, ya era demasiado tarde. Aunque todavía los dueños desconocen con exactitud la lista de faltantes, detallaron que los ladrones huyeron con un importante botín.
Se llevaron alhajas de oro y plata, relojes, una gran cantidad de dinero en efectivo, ropa de cama sin utilizar, una almohada y una mochila.
“Revolvieron todo y encontraron muchas cosas que estaban bien resguardadas. Al parecer tenían el dato de las alhajas, porque había muchas cosas de valor que ni siquiera miraron o corrieron de lugarâ€, indicó a este medio On Line la dueña.
El dato curioso que brindó la mujer fue que la suma de alhajas y joyas era equivalente a un kilo de oro (alrededor de 140 mil pesos). “Se llevaron todas esas joyas y muchísimo dinero, pero lo que más me apena no es eso, sino el valor sentimental que me robaronâ€, afirmó.
La mayoría de las alhajas eran recuerdos de familia con mucho tiempo en el árbol genealógico. “Había joyas y presentes que guardábamos para cuando mi hija cumpla los 15 años. Al final uno termina guardando las cosas de valor para que no la asalten en la calle, y le terminan robando en la casaâ€, finalizó.
El matrimonio realizó la denuncia en la madrugada del sábado en la Seccional Primera, con esperanzas de recuperar los recuerdos de toda una vida.
Nueva tendencia en robos
Cuando el equipo de infoeme.com arribó a la vivienda un grupo de técnicos de Segurcom, empresa de alarmas y monitoreo local, se encontraba trabajando. “Están chequeando la alarma, porque nunca se disparó cuando nos robaron, y cambiando las cerraduras, ya que los ladrones se llevaron un juego de llavesâ€, indicó la dueña.
En el lugar se pudo establecer que el modus operandi que utilizaron los delincuentes el pasado fin de semana, es uno de los nuevos sistemas utilizados para robar en al menos 17 hogares durante enero pasado.
“Durante el mes pasado en nuestra empresa asistimos a unos 1800 falsos disparos en casa de clientes, de los cuales sólo 17 fueron intentos reales en donde utilizaron el sistema de cortar las persianasâ€, indicó a este medio Federico Hittaller, gerente en Seguridad Física y Monitoreo de Segurcom.
Los técnicos le informaron a la familia que la alarma se activó por última vez el viernes por la tarde, hora en que los propietarios partieron de viaje, y no volvimos a tener registro de acciones en el sistema hasta el sábado por la noche – alrededor de las 21:00.
Los profesionales indicaron que las nuevas tendencias en los últimos delitos tienen que ver con sistemas para sortear los detectores de movimiento y la anulación de sensores.
“Cortan la parte inferior de las persianas e ingresan, o hacen cortes en los techos y entran por ahíâ€, explicó Hitaller.
Con respecto a la nueva tendencia en robos Hitaller dijo que desde la empresa se intenta persuadir a los clientes – más de tres mil en nuestra Ciudad – de que reemplacen los sensores en las aberturas por detectores de movimiento en cada habitación.
“Sacamos solicitadas en los medios locales, avisamos a los clientes, enviamos mails y mensajes a nuestros clientes para que estén al tanto de esta situaciónâ€, aseguró.
â€Es por eso que no hay que dejarlos ganar espacio dentro de las casas†finalizó el gerente de la empresa de monitoreo local.
