“Lo siento; sé que nada va a calmar el dolorâ€. Las palabras de la conductora de la combi de aquel trágico accidente ocurrido en septiembre de 2008 en el Camino de los Pueblos. La única imputada, Natalia Gómez Portilla, habló -pidió disculpas en dos oportunidades a los familiares de las víctimas y se quebró- en la penúltima jornada del juicio oral y público.
La jueza Cecilia Desiata le dio la palabra a Gómez Portilla, presente en la sala de audiencias del Juzgado Correccional de Olavarría, antes de la lectura de los alegatos.
Luego el fiscal Martín Pizzolo pidió la pena máxima prevista para el delito que se le imputa a la chofer de la combi, de cinco años de prisión y 10 años de inhabilitación para conducir. “Entiendo que quedó acreditada toda la materialidad ilícita de la imputada. Es imposible no considerar semejante desaprensión a la vida del prójimoâ€, arremetió Pizzolo.
“¿Le quiso ganar a la máquina?, entiendo que siâ€, agregó el Fiscal durante la lectura de sus alegatos.
Después hicieron lo propio los abogados de particulares damnificados, quienes a su turno adhirieron al alegato del Fiscal.
En tanto, el defensor oficial Martín Marcelli -con un alegato improvisado y basado en respuestas al del fiscal- solicitó la absolución de la conductora como primera medida, “porque el hecho del que se la acusa no fue comprobado en este juicioâ€, expuso. Y, en caso de un fallo adverso, como segunda medida pidió la pena mínima de tres años.
A través de un análisis minucioso de las declaraciones de los diferentes testigos que transitaron el estrado de la causa y de las pruebas presentadas, Marcelli fue presentando su defensa.
“Estamos analizando un hecho puntual de ese día, y no lo que ocurrió previo al accidenteâ€, resaltó la defensa en relación a las declaraciones de los testigos sobre los hábitos de manejo de Gómez Portilla. “Acá se la intenta acusar de un hecho diferenteâ€, indicó.
Marcelli también puso en duda otros datos aportados por los testigos como la velocidad estimativa a la que circulaba la combi “no se pusieron de acuerdo sobre a qué velocidad tendrían que irâ€.
También desacreditó lo atestiguado por otros testigos y agregó que a través de los datos arrojados por la caja negra, “es mentira que la máquina venía frenando, está documentadoâ€. En ese punto hizo un especial hincapié en los testimonios de Javier Dilascio (jefe de tren) y Oscar Duran (maquinista). “La visibilidad de la máquina era demencial†agregó sobre la dirección en que viajaba el tren.
“En su testimonio Dilascio indicó que constataba que la carga llegue bien. Ferrosur tiene un sistema armado para que la carga llegue a destino en el menor tiempoâ€, expuso Marcelli sobre la función del jefe de tren y sobre la velocidad de la máquina.
Finalmente la jueza Desidata le preguntó a la imputada si había vuelto a conducir vehículos desde el accidente y ésta respondió que no. Seguidamente le ofreció un instante para que hablara si tenía intención.
Aprovechando el espacio Natalia Gómez Portilla indicó entre lágrimas que “hubiese deseado que me llevara con ellos pero me dejó acáâ€.
Tras éstas palabras en la sala se sucedieron algunos llantos y comentarios de familiares de las víctimas. Seguidamente el fuerte cruce entre un familiar de Laveglia y otro de Gómez Portillo dio por finalizada la jornada de alegatos.
El sábado próximo, al mediodía, se conocerá la sentencia en el mismo lugar donde se desarrollaron las cuatro audiencias.
