Marcelo Oliván / infoeme.com
La estatización de los fondos de las administradoras de pensiones (AFJP) terminó dándole un golpe mortal a una de las patas comerciales de Megatone (Bazar Avenida) que se quedó poco a poco sin liquidez y empezó a cerrar sucursales. En la Ciudad, la base de Megatone ubicada en Dorrego y Vicente López es, precisamente, de Bazar Avenida y corrió la misma suerte que las otras 30 filiales de esa sub-empresa en todo el país: el cierre.
De ese modo, es casi definitiva la pérdida de los puestos de trabajo, que llegaron a ser 22 en su mejor momento. Bazar Avenida (o Megatone, si se la mira desde afuera) ya levantó toda su mercadería, no tiene artículo alguno a la venta y dejó en Olavarría apenas unas cajas comerciales donde hasta fin de mes cobrará sus cuotas y seguirá con el sistema express donde también se podían pagar servicios como el cable, la luz o el gas.
Lo más probable es que a fin de mes se mude a un local más chico. Por el momento, dejó a 5 empleados, los de mayor antigüedad, para que sigan con las tareas de rutina.
Megatone es una cadena de comercialización que bajo la misma marca junta a varias empresas, muchas veces de origen en el interior del país, para formar una gran cadena donde las firmas que la conforman se fortalecen con una denominación, una sistema de compras y un aparato publicitario conjunto.
Bazar Avenida es una de esas empresas que forman parte de Megatone, y muchos de sus compradores lo saben si revisaron los papeles de la operación que realizaron en la Ciudad.
Bazar Avenida tenía un sistema propio para hacerse de fondos. Tomaba los créditos y los cedía un fideicomiso con alta disponibilidad de fondos que compraba el préstamo y lo pagaba, reteniendo un porcentaje del monto transado.
Ese fideicomiso era el que recibía las cuotas del cliente. Con los fondos frescos, Bazar Avenida compraba más mercadería pero a precio de contado, con lo cual reforzaba su posición en el mercado y hacía su propio negocio.
Con la estatización de los fondos de las Afjp, ese fideicomiso desapareció. Bazar Avenida se quedó sin liquidez. Y la consecuencia es el cierre. Como acaba de suceder en Olavarría.
