Fotos: gentileza Liliana Silva
Con motivo del Día del Abogado que se conmemora este 29 de agosto, el pasado viernes 26 por la noche el Colegio de Abogados de Azul celebró con una cena de camaradería, siendo una ocasión especial en la que los profesionales matriculados en este Departamento Judicial se reunieron y compartieron un grato momento como todos los años se viene realizando.
En el tradicional encuentro se llevó a cabo un homenaje con entrega de plaquetas a los profesionales que cumplen 25 años de ejercicio de la profesión.
Es así como la institución reconoció por su trayectoria a los Dres. Eduardo Alejandro Sgrilletti, Berardo Enrique Marín, Carlos María Alem, Sandra Edith Ugarte, Héctor Ginés Altamira, Gustavo Higinio Blanco, María Cristina Forcinito, Silvia María Cerisola, Ricardo César Fernández, María Emma Viñuales, José Manuel Arpaia, María Nelly Depietri, y Marcelo Héctor Títolo.
En esta fecha especial el Colegio de Abogados de Azul quiere aprovechar la oportunidad para saludar y felicitar a los abogados colegas en su día.
Alberdi, el referente
El 19 de diciembre de 1958 la Junta de gobierno de la Federación Argentina de Colegios de Abogados aprobó por unanimidad el despacho de una comisión especial integrada por los doctores Eduardo García Araoz, Luis A. Rassol y Policarpo Yurrebaso Viale, que aconsejaba consagrar como “Día del Abogado†para todo el país el 29 de agosto de cada año, fecha en que naciera en la ciudad de Tucumán, pero en 1810, el insigne Juan Bautista Alberdi.
Se recomendaba a los Colegios federados la colocación en su sede del retrato del constitucionalista como consagración a su memoria y ejemplo de virtudes republicanas y democráticas.
Alberdi fue uno de los más lúcidos pensadores argentinos, autor de las "Bases y puntos de partida para la organización política de la Confederación Argentina", el tratado más importante de Derecho Público americano y que se tuvo particularmente en cuenta al dictarse la Constitución Nacional de 1853. Además, en esta obra sugiere la implementación de un programa republicano que estableciera la libertad de cultos, el liberalismo económico y el fomento de la inmigración. En relación a la educación proponía, sin dejar de lado la instrucción humanística, acentuar la formación en oficios y en habilidades para labrar la tierra y construir caminos, puentes y ferrocarriles.
Falleció en Neully Sur Seine, Francia, en 1884 habiendo defendido la paz y el sistema republicano, aun al costo de sufrir el destierro y las persecuciones.
